Cáncer de la vejiga en la etapa II

Cáncer de la vejiga en la etapa II

Información general

Los pacientes con cáncer en la etapa II (T 2 ) padecen de un cáncer que ha penetrado en el tejido conjuntivo el interior de la pared muscular, pero que no se ha diseminado al exterior de la pared de la vejiga o a los ganglios linfáticos locales. El cáncer que invade la mitad interna de la pared muscular de la vejiga tiene un mejor pronóstico que aquel que invade con profundidad el músculo (la mitad externa de la pared muscular de la vejiga). El cáncer de la vejiga en la etapa II se clasifica como cáncer “profundo” o “invasivo”.

Existe una gran variedad de factores que influyen en la decisión de los pacientes para recibir un tratamiento para el cáncer. El propósito del tratamiento puede ser mejorar los síntomas mediante el control local del cáncer, incrementar las posibilidades de curación del paciente o prolongar su vida. Los beneficios que se esperan del tratamiento para el cáncer deben sopesarse con cuidado con respecto a sus riesgos potenciales.

A continuación presentamos información general sobre el tratamiento para el cáncer de la vejiga en la etapa II. Las circunstancias individuales de su situación y los factores de pronóstico de su cáncer son lo que influye, a fin de cuentas, en la forma en que estos principios generales de tratamiento se aplican a su situación. La información en este sitio web constituye una ayuda educativa para usted acerca de sus opciones de tratamiento y facilita el proceso de toma de decisión, mutuo o compartido, con el médico oncólogo que le atiende.

La mayoría de los nuevos tratamientos surge de experimentos clínicos, es decir, de estudios que evalúan la efectividad de los nuevos medicamentos o las estrategias de tratamiento. El progreso de los tratamientos más efectivos para el cáncer requiere la evaluación de nuevas e innovadoras terapias en los pacientes con cáncer. La participación en un experimento clínico puede ofrecerle acceso a mejores tratamientos y a posibilitar el avance de los conocimientos existentes en relación con el tratamiento de este cáncer. Los experimentos clínicos están disponibles para la mayoría de las etapas del cáncer. Los pacientes interesados en participar en estos experimentos deberán evaluar sus riesgos y sus beneficios en conjunto con sus médicos. Para asegurarse de que usted está recibiendo el mejor tratamiento para su cáncer, es importante estar al tanto de las últimas noticias sobre el cáncer, de forma que tenga conocimiento acerca de los nuevos tratamientos y de los resultados de los experimentos clínicos.

Existen dos formas esenciales para tratar los pacientes con el cáncer de la vejiga en la etapa II (T 2 ): el tratamiento quirúrgico primario consiste de una cistectomía total con alguna forma de desviación urinaria o una modalidad de tratamiento combinado basada en la administración de la quimioterapia y/ o la terapia con radiación, seguida de una cistectomía total, sólo para aquellos pacientes que no lograron una respuesta completa. A los pacientes que sí la lograron después de la quimioterapia y/ o la radiación se les hace un seguimiento cuidadoso y se les practica una cistectomía total si el cáncer reaparece. Es importante tener en cuenta que usted necesita la opinión de varios médicos, incluidos el urólogo, el oncólogo y el radio-oncólogo, para ayudarle a tomar la decisión apropiada en lo concerniente a elegir el tratamiento inicial para el cáncer de la vejiga en la etapa II.

La condición general de la salud del paciente puede también ayudar a determinar cuál de estas dos terapias es la más apropiada. Es importante considerar si la condición del paciente es la adecuada para someterse a una cistectomía total y a la creación de una vejiga artificial. La condición general de la salud del paciente puede ser un factor limitante para este tipo de cirugía, independientemente de la edad. En los pacientes con buenas condiciones de salud, la elección depende de la extensión del cáncer y de las preferencias tanto del paciente como del médico que lo atiende.

La cirugía como el tratamiento primario

La cistectomía total es el tratamiento estándar para el cáncer de la vejiga en la etapa II y consiste en la extirpación de la vejiga, los tejidos alrededor de ella, además de la próstata y las vesículas seminales en los hombres o el útero, las trompas de Falopio, los ovarios, la pared anterior de la vagina y la uretra, en las mujeres. Además, la cistectomía total puede o no estar acompañada de la disección de los ganglios linfáticos pélvicos. Después de una cistectomía total, la reincidencia del cáncer es poco frecuente debido a la extirpación total del cáncer de la vejiga.

Algunos pacientes, a pesar de someterse a la extirpación total de la vejiga, podrán presentar reincidencias distantes debido a las células cancerosas conocidas como micrometástasis, que se pueden diseminar a otras partes del organismo antes de la extirpación de la vejiga.

La cistectomía total se solía considerar como un procedimiento que afectaba la calidad de vida del paciente de forma significativa. Ahora, con la creación de las vejigas artificiales conocidas como reservorios continentes o “neovejigas”, que preservan la función de la micción, la cistectomía total es un procedimiento más aceptable.

En algunos casos, el cáncer de la vejiga en la etapa II puede controlarse mediante la resección transuretral (RTU) si el cáncer es lo suficientemente pequeño y no se ha extendido dentro de las paredes de la vejiga. La RTU es una operación que se realiza, tanto para diagnóstico, como para manejo del cáncer de la vejiga. Durante la RTU, el urólogo inserta en la vejiga, a través de la uretra, un tubo delgado con luz llamado cistoscopio, para examinar el revestimiento de la vejiga. A continuación, el urólogo toma muestras del tejido o extirpa una parte o la totalidad del cáncer de la vejiga a través de este tubo.

Además, la cistectomía segmentada (extirpación parcial de la vejiga) es también una terapia apropiada para algunos pacientes con cánceres pequeños. Cerca del 50 al 80% de los pacientes con el cáncer de la vejiga en la etapa II se cura después de someterse a una cistectomía total. Para obtener mayor información acerca de la RTU y la cistectomía, diríjase a Manejo quirúrgico del cáncer de la vejiga.

Modalidad de tratamiento combinado

El empleo combinado de la quimioterapia, la cirugía y/ o la terapia con radiación para lograr un mejor control local del cáncer de la vejiga y mejorar la supervivencia en general ha incrementado. Mediante la administración de la quimioterapia antes de la cirugía (neoadyuvante), muchos médicos creen que existe una mayor posibilidad de preservar la función de la vejiga y mejorar los resultados si se compara con el tratamiento con sólo cistectomía.

La justificación de la terapia neoadyuvante para el cáncer de la vejiga es de dos vías. Primero, el tratamiento preoperatorio puede disminuir el tamaño de los cánceres de la vejiga y, por lo tanto, hacer más fácil su extirpación quirúrgica. Segundo, ya que la quimioterapia elimina las células cancerosas que no se pueden detectar del organismo, puede ayudar a prevenir la diseminación del cáncer cuando se ha usado al inicio, en lugar de esperar la recuperación del paciente después del procedimiento quirúrgico.

Los investigadores del Cedars-Sinai Comprehensive Cancer Center presentaron hace poco los resultados de un experimento realizado en 306 pacientes con cáncer de la vejiga localmente avanzado, comparando la quimioterapia neoadyuvante seguida de una cistectomía frente a la cistectomía por sí sola. La terapia neoadyuvante consistió en methotrexate, Velban®, doxorubicina y Platinol® (MVAC). Cinco años después del tratamiento, cerca del 57% de los pacientes que s
e trataron con terapia neoadyuvante sobrevivió, en comparación con sólo el 42% de los tratados con sólo cistectomía. El promedio estimado de supervivencia de 6,2 años fue el doble para los pacientes tratados con la terapia neoadyuvante, en comparación con 3,8 años en los pacientes tratados sólo con cistectomía. En este experimento no se presentaron muertes asociadas a la quimioterapia y el MVAC no ejerció efecto alguno sobre los riesgos de la cirugía o sus complicaciones.

A pesar de que algunos experimentos clínicos anteriores no demostraron ningún beneficio de la terapia neoadyuvante en el cáncer de la vejiga localmente avanzado, los resultados de este experimento en particular mostraron que esta terapia con base en MVAC, mejoró la supervivencia de los pacientes en comparación con la cistectomía sola. En el futuro, los experimentos clínicos evaluarán diferentes terapias neoadyuvantes combinadas con nuevos agentes para la quimioterapia con el fin de mejorar los resultados.

Quimioterapia y terapia con radiación como tratamiento primario

Durante la pasada década, muchos experimentos clínicos en los Estados Unidos y Europa evaluaron la combinación de radiación y quimioterapia como tratamiento inicial de los pacientes con cáncer de la vejiga en la etapa II, con el propósito de preservar la vejiga. La terapia de preservación de la vejiga es un recurso interesante porque a menudo permite que aquellos pacientes que lograron una respuesta completa al tratamiento no tengan la necesidad de someterse a una cistectomía total, a menos que se presente la reincidencia del cáncer. Además de evitar la cistectomía, el tratamiento temprano con quimioterapia también puede eliminar las células cancerosas que ya se han diseminado más allá de la vejiga.

En algunos experimentos clínicos, cerca de la mitad o más de los pacientes que se trataron con terapia de preservación de la vejiga (RTU inicial de tantas áreas con cáncer como sea posible, más quimioterapia y terapia con radiación), sobrevivió libre de cáncer durante 3 a 4 años después del tratamiento. A pesar de estos resultados tan buenos como los observados con la cistectomía total, no se tiene una comparación directa de la cistectomía total con la combinación de quimioterapia y de la terapia con radiación sin cirugía. Mientras la terapia de preservación de la vejiga se aprueba con amplitud para el tratamiento del cáncer de la vejiga en la etapa II, algunos médicos aún piensan que debe limitarse a experimentos clínicos y no adoptarse como terapia estándar.

La quimioterapia sola como tratamiento primario

La quimioterapia sin la terapia con radiación, como tratamiento primario para el cáncer de la vejiga en la etapa II, se ha evaluado sólo en un estudio. En este estudio, a más de 100 pacientes con cáncer de la vejiga en la etapa II ó III se les administró una combinación de quimioterapia con base en Platinol® y se les efectuó un seguimiento en un promedio de 10 años. La tasa de respuesta completa fue del 54%. Sobrevivió el 74% de los 43 pacientes que se trataron con la cirugía para salvaguardar la vejiga y en el 58% de éstos se conservaban las funciones de la misma. El sesenta y cinco por ciento de los pacientes que se sometieron a una cistectomía total y lograron una respuesta completa, sobrevivió. No se sabe si estos resultados son equivalentes a los del tratamiento con la radiación y la quimioterapia, o a los de la cistectomía total inicial. Sin embargo, la intensidad de la quimioterapia puede incrementarse cuando no se administra en conjunto con la terapia con radiación y existe la posibilidad de lograr una mayor efectividad en la prevención del cáncer metastásico.

La terapia con radiación como tratamiento primario por sí sola

En la actualidad, la terapia con radiación se ha reemplazado por la terapia con radiación y quimioterapia. No obstante, en algunos pacientes que no toleran la quimioterapia, la radiación sola puede ser beneficiosa. Para obtener mayor información, diríjase a Terapia con radiación para el cáncer de la vejiga.

Preguntas para su médico acerca del tratamiento del cáncer de la vejiga en la etapa II

  • ¿Cuáles son los resultados a largo plazo del tratamiento con cistectomía total en la institución que lo está tratando?
  • ¿Cuál es la calidad de vida con el tratamiento de la vejiga artificial construida en la institución que lo está tratando?
  • ¿Cuáles son los resultados a largo plazo para los tratamientos para salvaguardar la vejiga en la institución que lo está tratando?

Estrategias para mejorar el tratamiento

El progreso que se ha logrado en los tratamientos del cáncer de la vejiga es el resultado del surgimiento de mejores tratamientos en experimentos clínicos. En el futuro, el progreso en los tratamientos del cáncer de la vejiga se conseguirá de la continua participación en estudios apropiados. Hoy en día hay muchas áreas de exploración activa dirigidas a mejorar el tratamiento del cáncer de la vejiga.

Atención de apoyo: La atención de apoyo se refiere a los tratamientos diseñados para prevenir y para controlar los efectos secundarios del cáncer y su tratamiento. Los efectos colaterales no sólo causan molestias a los pacientes, sino que pueden evitar la administración óptima de la terapia en las dosis y la periodicidad adecuadas. Para lograr un resultado óptimo del tratamiento y para mejorar la calidad de vida, es imperativo que los efectos colaterales del cáncer y su tratamiento se manejen de forma adecuada. Para obtener mayor información, diríjase a Atención de apoyo.

Terapia Neoadyuvante: El surgimiento de nuevos regímenes de tratamiento de quimioterapia con múltiples medicamentos, puede mejorar el tratamiento y ayudar a incrementar el número de pacientes que evitan la cirugía y/ o la radiación. La evaluación de terapias anticancerígenas, nuevas o adicionales, usadas en el tratamiento, constituye una área activa de la investigación clínica llevada a cabo en los experimentos clínicos en la fase II. Gemzar®, Paclitaxel, y Paraplatin® (o Platinol®), son medicamentos activos evaluados en la actualidad para el tratamiento del cáncer de la vejiga.

Los resultados de un experimento clínico reciente indican que la combinación de Gemzar® y Platinol® es tan efectiva contra el carcinoma de células transicionales del urotelio (epitelio transicional) como MVAC, pero con menos efectos secundarios.

Investigadores de 19 países trataron a 396 pacientes que padecían del cáncer metastásico de la vejiga con quimioterapia con MVAC o Gemzar®/ Platinol®. Luego del tratamiento, los investigadores compararon de forma directa la supervivencia en general, las tasas de respuesta al tratamiento, los efectos secundarios, el tiempo que tomaba a la enfermedad para progresar y la calidad de vida, entre los dos grupos. Los resultados indicaron que la supervivencia en general entre los pacientes que se trataron con MVAC y los tratados con Gemzar®/ Platinol® fue similar, sin embargo, la terapia con Gemzar®/ Platinol® se toleró mejor y presentó menos efectos secundarios. Estos hallazgos sugieren que la combinación de Gemzar®/ Platinol® es una opción de tratamiento efectiva para el cáncer metastásico de la vejiga en la etapa IV, ya que parece producir menores efectos secundarios que el régimen más común de MVAC. Se evaluará luego el tratamiento con Gemzar®/ Platinol® como terapia neoadyuvante para los pacientes con el cáncer de la vejiga en las etapas II y III.

Tratamiento adyuvante postoperatorio: Es importante tener en cuenta que algunos pacientes con el cáncer de la vejiga en la etapa II ya presentan pequeñas áreas del cáncer diseminado en lugares distantes de la vejiga. Esas áreas de cáncer que no pueden detectar
se con ninguno de los exámenes disponibles en la actualidad, se conocen como micrometástasis y su presencia por lo general causa la recaída del cáncer luego del tratamiento con sólo cistectomía.

La terapia adyuvante es un tratamiento que sigue a la cistectomía quirúrgica. En contraste con la quimioterapia neoadyuvante, no existen pruebas del beneficio de recibir la quimioterapia adyuvante y/ o la terapia con radiación después de la cirugía. La quimioterapia adyuvante aún está en evaluación en experimentos clínicos para prevenir la reincidencia del cáncer de la vejiga. Puesto que nuevas combinaciones de medicamentos se encuentran en progreso, puede ser muy importante participar en estos experimentos clínicos.

La quimioterapia combinada con los agentes biológicos: La combinación de la quimioterapia con los agentes biológicos es el objetivo de una intensa investigación.

Múltiples inhibidores de la resistencia a los medicamentos: El cáncer de la vejiga puede ser resistente al medicamento al llevarse a cabo el tratamiento. Muchos medicamentos se encuentran en evaluación para determinar si superan o si previenen la manifestación de resistencia a los múltiples medicamentos en el cáncer de la vejiga.

Terapia genética: En la actualidad no existe una terapia genética aprobada para el tratamiento del cáncer de la vejiga. La terapia genética se define como la transferencia de un nuevo material genético dentro de la célula para el beneficio terapéutico, lo cual se puede conseguir mediante el reemplazo o la desactivación de un gen disfuncional y/ o mediante el reemplazo o la adición de un gen funcional dentro de la célula para que funcione con normalidad. La terapia genética se encamina a controlar el rápido crecimiento de las células cancerosas, a controlar el número de muertes por cáncer o a hacer posible que el sistema inmunológico elimine las células cancerosas. Hoy en día se están realizando algunos estudios de terapia genética en los pacientes con el cáncer refractario de la vejiga. En caso de tener éxito, estas terapias podrían aplicarse a los pacientes que padecen de esta enfermedad en las etapas más tempranas.


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