Cáncer de mama en la etapa IV

Información general

Las pacientes diagnosticadas con el cáncer de seno en la etapa IV, o metastásico, presentan una enfermedad diseminada a uno o a más lugares distantes del seno afectado. A través del tiempo, los médicos han considerado que las pacientes con el cáncer metastásico del seno tienen un cáncer incurable, por lo que el objetivo del tratamiento ha sido el aliviar los síntomas y el prolongar la duración y la calidad de vida.

Existe una gran variedad de factores que influyen en la decisión de las pacientes para recibir un tratamiento para el cáncer. El propósito del tratamiento puede ser mejorar los síntomas mediante el control local del cáncer, incrementar las posibilidades de curación de la paciente o prolongar su vida. Los beneficios que se esperan del tratamiento para el cáncer deben sopesarse con cuidado con respecto a sus riesgos potenciales.

A continuación presentamos información general sobre el tratamiento del cáncer de seno en la etapa IV. Las circunstancias individuales de su situación y los factores de pronóstico de su tipo de cáncer son lo que influye, a fin de cuentas, en la manera en que estos principios generales de tratamiento se aplican a su situación. La información en este sitio web es una ayuda educativa para usted acerca de las opciones de tratamiento y facilita el proceso de toma de decisión, mutuo o compartido, con el médico oncólogo que la atiende.

La mayoría de los nuevos tratamientos surge de experimentos clínicos, es decir, de estudios que evalúan la efectividad de los nuevos medicamentos o las estrategias de tratamiento. El progreso de los tratamientos más efectivos para el cáncer requiere la evaluación de nuevas e innovadoras terapias en las pacientes con cáncer. La participación en un experimento clínico puede ofrecerle acceso a mejores tratamientos y a posibilitar el avance de los conocimientos existentes en relación con el tratamiento de este cáncer. Los experimentos clínicos están disponibles para la mayoría de las etapas del cáncer. Las pacientes interesadas en participar en estos experimentos deberán evaluar sus riesgos y sus beneficios en conjunto con sus médicos. Para asegurarse de que usted está recibiendo el mejor tratamiento para su cáncer, es importante estar al tanto de las últimas noticias sobre el cáncer, de forma que tenga conocimiento acerca de los nuevos tratamientos y de los resultados de los experimentos clínicos.

¡No todas las pacientes con cáncer de seno metastásico reciben el mismo tratamiento!

El manejo del cáncer de seno metastásico emplea en su mayoría la quimioterapia y/ o la terapia hormonal; sin embargo, la cirugía, la radiación y otras modalidades de tratamiento pueden desempeñar una función importante. A través del tiempo, las mujeres posmenopáusicas con cáncer de seno con receptor de estrógeno positivo se consideraron incurables, por lo tanto, se trataban con la terapia hormonal para controlar los síntomas y el prolongar la supervivencia. Las mujeres premenopáusicas y las mujeres con cánceres con receptor de estrógeno negativo se trataron de rutina con quimioterapia para mejorar los síntomas y prolongar la supervivencia. Según los resultados de estudios clínicos más recientes, ahora parece ser que algunas pacientes con el cáncer de seno metastásico se pueden curar con la quimioterapia.

Las pacientes con el cáncer de seno metastásico sobreviven, en promedio, de 12 a 24 meses con los tratamientos actuales. Cuando el cáncer involucra al hígado o a otros órganos, la supervivencia puede ser menor y cuando el cáncer sólo involucra la piel o los huesos, ésta puede ser mayor. El tratamiento estándar del cáncer de seno metastásico puede consistir de terapia hormonal, quimioterapia, radiación o terapia biológica con Herceptin® solo o en combinación. Si el cáncer de seno tiene o no receptores de estrógeno o progesterona determina si la terapia hormonal es una opción de tratamiento. Si el cáncer no presenta estos receptores, el principal apoyo del tratamiento es la quimioterapia.

Antes de decidir recibir un tratamiento, las pacientes deben estar seguras de entender la respuesta a estas 4 preguntas:

¿Cuál es mi pronóstico sin el tratamiento?

¿Cuáles son las opciones de tratamiento disponibles?

¿Cómo mejorará mi pronóstico con el tratamiento?

¿Cuáles son los riesgos del tratamiento?

Tratamiento hormonal del cáncer de seno metastásico

El tratamiento de los cánceres que presentan receptores de estrógeno o progesterona con terapia hormonal puede retardar la progresión del cáncer y prolongar la supervivencia, sobre todo en las pacientes con pequeñas cantidades del cáncer que no involucran al pulmón o al hígado. El estrógeno es una hormona femenina que se produce principalmente en los ovarios. Muchos órganos del cuerpo se componen de células que responden o se regulan mediante la exposición al estrógeno. Las células en el seno, el útero y otros órganos femeninos tienen receptores de estrógeno y cuando se exponen al estrógeno se estimula su crecimiento. Cuando las células que presentan receptores de estrógeno se convierten en cancerosas, el crecimiento de éstas se puede incrementar por la exposición al estrógeno.

La base de la terapia hormonal como tratamiento para el cáncer de seno es bloquear o prevenir que las células cancerosas se expongan al estrógeno. La extirpación de los ovarios, que son los principales responsables de la producción de estrógenos es un enfoque efectivo para eliminar la producción de estrógenos y, por lo general, se utiliza en muchos países. Otro enfoque es utilizar medicamentos que puedan crear un efecto similar sin extirpar los ovarios. En la actualidad, muchas mujeres con el cáncer de seno con receptor de estrógeno positivo se tratan al principio con el medicamento Nolvadex® (tamoxifen), que bloquea la entrada de estrógeno dentro de la célula, por lo tanto, elimina la fuente de crecimiento. Sin embargo, se creó y la FDA aprobó un nuevo grupo de medicamentos, llamados agentes antiaromatasas, para el tratamiento del cáncer de seno estrógeno positivo en las mujeres posmenopáusicas. Se encuentran en curso experimentos clínicos para determinar la función exacta que los agentes antiaromatasas desempeñan en el tratamiento del cáncer de seno.

Moduladores selectivos de receptores de estrógeno (MSRE): Los MSRE bloquean los receptores de estrógeno en la superficie de las células cancerosas, por lo tanto, evitan que el estrógeno entre en la célula. El bloqueo de la entrada de estrógeno dentro de la célula quita el estímulo de crecimiento de las células cancerosas ER-positivas. En la actualidad, el Nolvadex® (tamoxifen) es el MSRE más utilizado para el tratamiento hormonal del cáncer de seno. Sin embargo, el Nolvadex® se asocia con efectos secundarios, incluido un incremento en el riesgo del cáncer uterino. En respuesta a estos efectos secundarios ha surgido una nueva clase de MSRE que se considera que tiene efectos positivos sobre los huesos así como también efectos antiestrogénicos sobre el cáncer de seno sin incrementar el riesgo del cáncer uterino.

Agentes antiaromatasas: Los agentes antiaromatasas son una clase de agentes hormonales que trabajan mediante la inhibición de la formación de estrógeno en el organismo. La aromatasa es una enzima (proteína) que inicia el proceso mediante el cual las hormonas en el organismo se convierten en estrógenos. Los agentes antiaromatasa trabajan inhibiendo la aromatasa. Mediante la inhibición de la aromatasa, se bloquea el proceso de conversión responsable de la creación de estrógenos activos. Esto reduce los niveles de estrógenos activos en el organismo, de forma que el estímulo de crecimiento necesario de las células cancerosas se agota, en contraste con Nolvadex®, que bloquea la entrada de estrógeno a la célula mediante la unión directa a los receptores de estróge
no. Los agentes antiaromatasas se clasifican en dos grupos: inhibidores e inactivadores de aromatasa. Los inhibidores se unen de forma transitoria a la aromatasa y los inactivadores se unen de forma permanente a la enzima. En la actualidad, están aprobados dos inhibidores de aromatasa, el Femara® y el Arimidex® y un inactivador Aromasin® para el tratamiento de las mujeres posmenopáusicas con el cáncer de seno en distintas etapas.

Todavía hay muchas preguntas sin resolver sobre el uso de los agentes antiaromatasas y, en la actualidad, se encuentran en curso muchos experimentos clínicos para determinar las aplicaciones clínicas de este nuevo tipo de terapia hormonal. Hoy en día se evalúan varios aspectos específicos en los experimentos clínicos, los cuales incluyen comparaciones directas de estos agentes hormonales, la duración óptima del tratamiento con los agentes específicos y las combinaciones de la terapia hormonal y los agentes antiaromatasas en el escenario neoadyuvante y preventivo.

Se llevaron a cabo dos experimentos clínicos grandes que compararon de forma directa el Arimidex® con el Nolvadex® en más de 1.000 mujeres posmenopáusicas con cáncer de seno avanzado con ER-positivo o estado ER desconocido. Con un promedio de 18,2 meses después del tratamiento, el tiempo de progresión del cáncer era de 8,5 meses para las pacientes que recibieron Arimidex®, en comparación con sólo 7 meses para las pacientes que recibieron Nolvadex®. En el subgrupo de pacientes con cáncer de seno ER-positivo, el tiempo de progresión del cáncer fue de 10,7 meses para las pacientes que recibieron Arimidex®, en comparación con sólo 6,4 meses para las pacientes que recibieron Nolvadex®. Se logró una respuesta anticancerígena en el 57,2% de las pacientes que recibieron Arimidex® y en el 52% de las pacientes que recibieron Nolvadex®. Ambos tratamientos fueron bien tolerados por lo general; sin embargo, las pacientes que recibieron Arimidex® reportaron menos eventos de coágulos de sangre y sangrados vaginales.

Se realizó otro experimento clínico reciente para comparar el Femara® con el Nolvadex® como terapia hormonal inicial en las pacientes posmenopáusicas con cáncer de seno ER-positivo o metastásico. Con un promedio cercano a los 2,5 años después de la terapia, el tiempo de progresión del cáncer era de 9,4 meses en las pacientes tratadas con Femara®, en comparación con 6 meses para las pacientes tratadas con Nolvadex®. El beneficio clínico se logró en el 51% de las pacientes tratadas con Femara®, en comparación con el 38% de las tratadas con Nolvadex®. A las pacientes se les permitió “cruzar” o recibir tratamiento con otro agente si el cáncer progresaba mientras se trataban con el agente inicial. Por lo tanto, los verdaderos valores para la supervivencia en general no se pudieron determinar ya que la mitad de las pacientes cruzó o recibió ambos agentes durante su tiempo de tratamiento. Sin embargo, las pacientes que en principio recibieron Femara® presentaron aún cuatro meses más de supervivencia que aquellas que en principio recibieron Nolvadex®.

En la actualidad, el Aromasin® se aprobó para el tratamiento del cáncer de seno metastásico ER-positivo o de estado de receptor desconocido en las pacientes que ya no respondían al Nolvadex®. Muchos experimentos clínicos han demostrado una mejoría en la supervivencia cuando se comparó el Aromasin® con el Megace® para el tratamiento de las mujeres posmenopáusicas con cáncer de seno avanzado con ER-positivo o estado de receptor desconocido que ya no respondían al Nolvadex®. Los experimentos clínicos también indicaron una mejoría en las tasas de respuesta y supervivencia cuando el Aromasin® se comparó con el Nolvadex® como terapia inicial en las pacientes posmenopáusicas con cáncer de seno metastásico ER-positivo.

Tratamiento con quimioterapia del cáncer de seno metastásico

Las pacientes con el cáncer de seno con receptor negativo de estrógeno/ progesterona, aquellas que no responden al tratamiento hormonal y las pacientes que requieran alivio sintomático del cáncer de seno progresivo, se pueden beneficiar del tratamiento con quimioterapia. La quimioterapia es un tratamiento sistémico que involucra el uso de medicamentos anticancerígenos. En la segunda mitad de los años 80, cerca de 1 de 10 mujeres con cáncer de seno en la etapa IV se trataron con quimioterapia convencional con la esperanza de lograr una remisión completa. El promedio de duración de la supervivencia era de 12 a 18 meses a partir del diagnóstico y casi el 20% de las pacientes que logró una remisión completa sobrevivió más de 5 años sin reincidencia del cáncer. En la actualidad, están disponibles muchos regímenes de tratamiento con quimioterapia convencionales o estándar para el tratamiento del cáncer de seno. En los últimos 10 años se incrementó la tasa de remisión completa después de la quimioterapia en casi un 25%. Se desconoce si el incremento en las tasas de remisión completa incrementó el número de pacientes curadas ya que la información a largo plazo aún no esta disponible.

La elección del tratamiento con quimioterapia depende del objetivo de la paciente con el tratamiento. Si el objetivo del tratamiento es reducir los síntomas y mejorar la calidad de vida, podría ser mejor el seleccionar un tratamiento con quimioterapia con mínimos efectos secundarios. Por otra parte, si el objetivo del tratamiento es intentar curarse del cáncer podría ser más apropiado un tratamiento con un régimen de quimioterapia más agresivo o participar en estudios clínicos que evalúen nuevas estrategias de tratamiento. Las pacientes interesadas en un tratamiento agresivo podrían considerar participar en un estudio clínico como tratamiento inicial o primero para el cáncer de seno en la etapa IV debido a que la mayoría parece beneficiarse de estos tratamientos antes de que el cáncer sea resistente a la terapia.

Taxanos: En años recientes, una clase de medicamento para la quimioterapia llamada taxanos se utiliza para el tratamiento del cáncer de seno. El Taxotere® y el paclitaxel son taxanos y cuando se utilizan en combinación o en secuencia con otros medicamentos de quimioterapia para el tratamiento del cáncer de seno metastásico parecen tener más actividad anticancerígena que los regímenes anteriores de quimioterapia sin taxano.

Los regímenes combinados que incorporan taxanos parecen prometedores

AT (doxorubicina y paclitaxel): En un experimento clínico reciente se evaluó el uso del AT en las pacientes con el cáncer de seno metastásico. Las pacientes recibieron AT o una combinación de quimioterapia común que consistía de fluorouracil, doxorubicina y ciclofosfamida (FAC) y se comparó de forma directa los resultados de los dos grupos. En general, el tiempo hasta la reincidencia del cáncer fue de 8,3 meses para las pacientes que recibieron AT, en comparación con 6,2 meses para las pacientes que recibieron FAC. El promedio de supervivencia fue de 23,3 meses para las pacientes que recibieron AT, en comparación con 18,3 meses para las pacientes que recibieron FAC.

ET (Ellence® y Taxotere®): En un experimento clínico aleatorio se comparó el ET con FEC (fluorouracil, Ellence® y ciclofosfamida) como terapia de primera línea para el cáncer de seno metastásico, la tasa de respuesta al ET fue de 63%, en comparación con el 31% para FEC. El tiempo promedio para la progresión fue de 8,6 meses para las pacientes tratadas con ET, en comparación con 6,1 meses para las pacientes tratadas con FEC. Estos resultados son similares al experimento anterior en que se compara las antraciclinas y los taxanos con los regímenes que no contienen taxanos. Aunque está claro que la terapia combinada con taxanos produce las tasas de respuesta más altas, aún queda por saber si esta estrategia es mejor que la administración secuencial de los agentes individuales.

TAC ( Taxotere®, doxorubicina y ciclofosfamida): En un intento por mejorar el tratamiento se
añadió un tercer medicamento a la combinación de doxorubicina y Taxotere® y se evaluó como tratamiento inicial para las pacientes con el cáncer de seno metastásico. La desaparición total o parcial del cáncer después del tratamiento con TAC se logró en el 77% de las pacientes. Dos años después del tratamiento, cerca del 60% de las pacientes sobrevivía. El promedio de supervivencia a casi tres años después del tratamiento aún no se ha establecido.

Herceptin®: El Herceptin® es el primer anticuerpo monoclonal aprobado por la FDA para el tratamiento del cáncer de seno. Los resultados de un experimento clínico piloto reportados en el New England Journal of Medicine mostraron que el añadir Herceptin® a la quimioterapia mejora los resultados del tratamiento para las pacientes con el cáncer de seno avanzado HER-2 positivo.

El cáncer de seno HER-2 positivo es un tipo específico de cáncer de seno en que las células cancerosas presentan una sobreabundancia de pequeñas proteínas en su superficie denominada factor de crecimiento epidérmico humano receptor de proteína 2 (HER2). Las proteínas HER2 se unen de forma exclusiva con otras proteínas llamadas factores de crecimiento, por lo tanto, facilitan la duplicación y el crecimiento incontrolado de las células cancerosas. Casi una de tres pacientes con el cáncer de seno presenta cáncer que expresa sobreabundancia de HER2.

Los anticuerpos monoclonales son proteínas que se pueden fabricar en el laboratorio y se diseñan para reconocer y unirse a un lugar específico en la célula. El Herceptin® es un anticuerpo monoclonal que se une a la proteína HER2 y activa los beneficios anticancerígenos mediante dos procesos distintos. Primero, el Herceptin® se une al HER2 y bloquea los factores de crecimiento, por lo tanto, priva a las células cancerosas de los efectos del estímulo de estos factores de crecimiento. Segundo, la acción de unión del Herceptin® parece estimular al sistema inmunológico para atacar y eliminar a las células cancerosas a las cuales el Herceptin® se ha unido.

Cerca del 30% de las pacientes con el cáncer de seno manifiesta HER2, por lo tanto, es imperativo que todas las pacientes con el cáncer de seno hagan la prueba para el HER2 al momento del diagnóstico, de forma que ellas puedan recibir un tratamiento óptimo. Los medicamentos de quimioterapia Taxotere®, paclitaxel y Gemzar® se han combinado todos de manera efectiva con el Herceptin® y se encuentran en curso experimentos clínicos para determinar cuál régimen de tratamiento es el más activo con menores efectos secundarios.

Otros regímenes de quimioterapia estándar

CMF: ciclofosfamida, metotrexato y 5-fluorouracil

CAF: ciclofosfamida, doxorubicina y 5-fluorouracil

AFM: doxorubicina, 5-fluorouracil y metotrexato

FEC: 5-fluorouracil, Ellence® y ciclofosfamida

AC: doxorubicina y ciclofosfamida

FAC: 5-fluorouracil, doxorubicina y ciclofosfamida

Etapa IV sin evidencia de enfermedad (NED)

Algunas pacientes experimentan reincidencia del cáncer en una localización única que puede extirparse de manera efectiva con cirugía o con radiación, eliminando toda evidencia de la reincidencia del cáncer. A pesar de la eliminación exitosa del cáncer con cirugía o radiación, cerca del 80% de estas pacientes muere por complicaciones de la enfermedad metastásica dentro de los 4 años del tratamiento. Esto sugiere que existieron otras localizaciones del cáncer al momento del tratamiento quirúrgico que no se pudieron detectar con las pruebas disponibles en la actualidad.

Muchos médicos opinan que un tratamiento adicional con quimioterapia sistémica puede mejorar los resultados logrados con la cirugía o la radiación sola en las pacientes que tienen etapa IV NED. No obstante, hay pocos experimentos clínicos controlados que le han demostrado a las pacientes y a los médicos si es útil la quimioterapia sistémica adicional. En un experimento clínico se comparó los resultados de las pacientes con la etapa IV NED tratadas con quimioterapia con una base de dexorubicina, con un grupo histórico de pacientes que no recibieron ningún tratamiento sistémico. Las pacientes tratadas con la quimioterapia sistémica tuvieron una supervivencia promedio sin reincidencia del cáncer de 38 meses, en comparación con sólo 9 meses en las pacientes que no se trataron con ninguna quimioterapia sistémica. Estos resultados no son sorprendentes debido al pequeño volumen de cáncer remanente. Algunos médicos han abogado por el uso de dosis altas de quimioterapia y trasplante autólogo de células madre para el tratamiento de las pacientes con la etapa IV NED debido a que algunos estudios indican que el 50% de estas pacientes sobrevive sin reincidencia del cáncer 5 años a partir del tratamiento.

Reincidencia local-regional del cáncer de seno

Después del tratamiento quirúrgico primario del cáncer de seno con mastectomía o cirugía preservadora del seno (tumorectomía más radiación), las pacientes pueden experimentar una reincidencia local que se define como un cáncer recurrente dentro del seno que estaba afectado antes, de la pared del tórax o de la piel sobre el seno. Las pacientes también pueden experimentar una reincidencia regional del cáncer, que se define como un cáncer que involucra a los ganglios linfáticos supraclaviculares, mamarios internos o axilares.

<p>La reincidencia del cáncer de seno después del tratamiento inicial con mastectomía se puede controlar de manera efectiva con un tratamiento con radiación adicional. El tratamiento quirúrgico de la reincidencia local del cáncer antes de la terapia con radiación también puede ser beneficioso en circunstancias especiales. A pesar del control local efectivo con cirugía y radiación, la gran mayoría de las pacientes que experimenta una reincidencia local manifiesta, a la larga, una reincidencia sistémica del cáncer. El tamaño del cáncer, la cantidad de radiación administrada y el tamaño del campo de radiación influyen todos en la capacidad de prevenir las reincidencias locales adicionales.

Debido a que la mayoría de las pacientes con reincidencia local manifiesta a la larga una reincidencia sistémica del cáncer, muchos médicos opinan que un tratamiento adicional con quimioterapia o con terapia hormonal puede ser útil. Sin embargo, esto no se ha evaluado bien en los experimentos clínicos controlados.

La reincidencia local del cáncer después del tratamiento inicial con cirugía preservadora del seno (tumorectomía más radiación) es mejor controlada con la mastectomía. La mastectomía quirúrgica tiene como resultado una supervivencia a 5 años sin reincidencia de casi un 60 a un 75% de las pacientes con reincidencia local después de la terapia de preservación del seno. La cirugía con o sin terapia con radiaci43;n también puede proveer un control efectivo de las pacientes con reincidencia regional del cáncer de seno. Aún más que la reincidencia local del cáncer de seno, la mayoría de las pacientes con el cáncer reincidente regional presentará a fin de cuentas reincidencia sistemática.

Cuando se decide sobre un tratamiento, las pacientes deberán hacer las siguientes preguntas:

¿ Existe alguna evidencia de que el nuevo tratamiento puede presentar mejorías sobre el tratamiento convencional? Es importante entender que debido a que más del 90% de las pacientes con cáncer de seno en la etapa IV experimenta reincidencia del cáncer, puede que no sea muy útil comparar las tasas de respuesta a la quimioterapia, el promedio de duración de la supervivencia o el tiempo de recaída. Cuando se evalúan las estrategias de tratamiento para el cáncer de seno en la etapa IV, las pacientes deben comparar el porcentaje de las pacientes vivas con o sin reincidencia del cáncer 3 a 5 años a partir del tratamiento para determinar si, en realidad, el tratamiento es mejor.

¿Existe evidencia que apoye la seguridad del nuevo enfoque de tratamiento?

¿Qué se sabe
acerca de los riesgos o los efectos secundarios del nuevo tratamiento? Es importante entender que todos los tratamientos se asocian con algunos efectos secundarios. Además, las pacientes pueden experimentar más efectos secundarios con cada tratamiento sucesivo que reciben. Debido a que pocas pacientes con el cáncer metastásico se curan con el tratamiento inicial estándar, se puede considerar administrar tratamientos novedosos en la etapa temprana, porque a medida que pasa el tiempo éstos se asocian con mayores efectos secundarios y menos posibilidades de beneficio.

Enfoques de tratamientos novedosos para las pacientes con el cáncer de seno metastásico

A continuación se presentan todas las estrategias de tratamientos novedosos para el cáncer de seno en la etapa IV. Éstos se evalúan hoy en día solos o en combinación en estudios clínicos. Debido a los resultados adversos para el tratamiento del cáncer de seno, el mayor beneficio para las pacientes que desean seguir un tratamiento agresivo o potencialmente curativo puede ser el participar en estudios clínicos que combinen más de una de las siguientes estrategias de tratamiento.

Nuevos regímenes de quimioterapia: El surgimiento de los nuevos regímenes de tratamiento de la quimioterapia con múltiples medicamentos, que incorpora terapias nuevas o adicionales para usarse como tratamiento contra el cáncer, constituye un área activa de la investigación clínica que se lleva a cabo en la fase II de los experimentos clínicos. Se encuentran en curso la evaluación de estrategias que combinan a los nuevos medicamentos, incluidos los taxanos, el Gemzar® y el Xeloda® con o sin platino.

Tratamiento con dosis densa: En un experimento clínico grande sobre el cáncer de seno en la etapa temprana demostró que la administración rápida de agentes individuales de quimioterapia reduce el número de recaídas del cáncer, en comparación con la quimioterapia estándar con múltiples agentes y ciclos. Los médicos opinan que mediante la administración rápida de varios agentes individuales de quimioterapia diferentes, las células cancerosas responsables de la reincidencia pueden ser destruidas antes de que éstas exhiban resistencia.

Nuevos agentes hormonales: Los investigadores también evalúan a los agentes hormonales novedosos para el tratamiento del cáncer de seno. El Fulvestrant es un agente antiestrógeno nuevo que en tiempo reciente completó la fase inicial de los experimentos clínicos. El Fulvestrant se une a los receptores de estrógeno en la superficie de las células cancerosas y logra efectos antiestrógenos a través de dos mecanismos separados. Primero, cuando el fulvestrant se une a los receptores, el estrógeno es empujado y no le es posible unirse a estos receptores. Y segundo, el fulvestrant degrada a los receptores de estrógeno a los cuales se une. Ambos mecanismos evitan que las células cancerosas tengan acceso a la cantidad suficiente de estrógeno para crecer y duplicarse.

En un experimento clínico reciente se comparó de forma directa al fulvestrant con el Arimidex®. En este experimento, 400 mujeres posmenopáusicas tenían cáncer de seno temprano o avanzado y reincidencia del cáncer después de una terapia hormonal previa. Los resultados indicaron que el 42% de las pacientes que recibieron fulvestrant logró una respuesta anticancerígena, en comparación con el 36,1% de las pacientes tratadas con Arimidex®. El promedio de respuesta anticancerígena para las pacientes que recibieron fulvestrant fue de 19,3 meses, en comparación con sólo 10,5 meses para las pacientes que recibieron Arimidex®. Los efectos secundarios del fulvestrant fueron comparables a aquellos del Arimidex®. Otra evaluación adicional del fulvestrant en experimentos clínicos definirá la función de este nuevo agente para el cáncer de seno.

Dosis altas de quimioterapia y trasplante autólogo de células madre: Debido a que la quimioterapia con dosis convencionales parece curar a algunas mujeres con el cáncer de seno y debido a que mientras más quimioterapia más células del cáncer son eliminadas, la administración de dosis muy altas de quimioterapia puede hacer posible la destrucción de suficiente cáncer para mejorar la posibilidad de curación de las pacientes. La información actual sugiere que la quimioterapia en dosis altas no es peor que la quimioterapia convencional y puede curar a algunas pacientes. En el 1988, se publicaron los resultados de un pequeño experimento clínico que evaluó a 22 mujeres con el cáncer de seno metastásico que se trataron con dosis altas de quimioterapia y trasplante autólogo de células madre. En el 1997, estas pacientes fueron observadas por más de 10 años y el 14% sobrevivía sin reincidencia del cáncer y parecía curada su enfermedad.

Los resultados de las dosis altas de la quimioterapia pueden ser mejores en las pacientes con un cáncer mínimo. Médicos de la Universidad de Colorado mostraron los resultados de las dosis altas de la quimioterapia y el trasplante autólogo de células madre en las pacientes con un cáncer metastásico de seno leve al momento del tratamiento, que presentaban una predicción de resultados poco optimistas con la terapia de dosis convencionales. En este estudio clínico, 40 pacientes cuyo cáncer de seno en la etapa IV podía extirparse con cirugía o irradiarse, para eliminar todo el cáncer de obvia presencia, se trataron con dosis altas de quimioterapia y de rescate con células madre propias. Al momento del tratamiento, estas pacientes no tenían una evidencia obvia de la enfermedad, pero todavía estaban con un riesgo alto de reincidencia del cáncer. Todas las 40 pacientes recibieron un tratamiento con dosis altas de quimioterapia y de rescate con células madre propias. Cuatro pacientes (el 10%) murieron por complicaciones del tratamiento. Con un seguimiento promedio de 49 meses, el 63% de las pacientes sobrevivió y el 55% sobrevivió sin evidencia de reincidencia del cáncer.

Este estudio clínico es importante porque sugiere que un tratamiento intensivo del cáncer de seno metastásico puede ocasionar que se cure una porción alta de las pacientes si es poca la cantidad de la enfermedad al momento del tratamiento. Estas pacientes se trataron hace 3 a 9 años y desde esa época los efectos secundarios relativos al tratamiento asociado con el trasplante han disminuido de forma marcada. Debido a las continuas mejorías en la atención de apoyo, los efectos secundarios del tratamiento con dosis altas de quimioterapia se han reducido en forma significativa. El riesgo de muerte como una complicación de las dosis altas de quimioterapia es ahora de 0 a 2% en algunos centros y puede ser menor que en otras estrategias de tratamiento.

En tiempo reciente se han publicado estudios clínicos que comparan las dosis altas de la quimioterapia con las dosis estándar y demuestran un número alto de remisiones completas y de supervivencia prolongada sin reincidencia del cáncer para las pacientes tratadas con dosis altas de quimioterapia. Más importante, estos estudios sugieren que del 15 al 20% de las mujeres sobrevive sin reincidencia del cáncer más de 5 años a partir del tratamiento y se pueden curar. Otros estudios no han demostrado mejorías en las pacientes tratadas con las dosis altas de la quimioterapia. Se encuentran en curso experimentos clínicos que al final determinarán si ciertas pacientes se pueden beneficiar de esta estrategia de tratamiento. Para obtener mayor información seleccione Trasplante autólogo de células madre.

Vacunas: Una estrategia para estimular al sistema inmunológico a atacar a las células del cáncer es el uso de las vacunas. Las células cancerosas presentan con frecuencia ciertas proteínas pequeñas y/ o carbohidratos (antígenos) en la superficie que no se presentan en las células sanas. Las vacunas se componen muchas veces de estos antígenos específicos, que se pueden obtener directo de las células cancerosas de las pacientes, de las cél
ulas de otras pacientes o se pueden producir en el laboratorio. Si estos antígenos se inyectan en la paciente, el sistema inmunológico los reconoce como extraños y atacará a las células cancerosas que presenten el antígeno. Los investigadores evalúan ahora varias estrategias para mejorar la respuesta inmune contra los antígenos inyectados, incluida la combinación de las células inmunes de la paciente con los antígenos específicos en el laboratorio antes de la inyección.

En un experimento clínico reciente, investigadores de varios centros médicos de Estados Unidos evaluaron una nueva vacuna llamada TriAb en las pacientes con el cáncer de seno metastásico. La mayoría de las mujeres respondieron con niveles elevados de células inmunes dirigidas contra los antígenos específicos. Es importante destacar que las mujeres con la respuesta inmune más alta a las vacunas mostraron las tasas de supervivencia más altas sin progresión de la enfermedad. Estos resultados son muy importantes ya que implican una correlación directa entre la estimulación del sistema inmunológico y la supervivencia de las pacientes con el cáncer de seno metastásico.

Inhibidores de los receptores del factor de crecimiento epidérmico (EGFR): Los receptores del factor de crecimiento epidérmico (EGFR, por siglas en inglés) son proteínas pequeñas que se encuentran en la superficie de todas las células. Los EGFR se unen de manera exclusiva a las proteínas pequeñas circulantes en la sangre llamadas factores de crecimiento. La acción de unión entre los EGFR y los factores de crecimiento estimulan el proceso biológico dentro de la célula para promover el crecimiento de ésta de una forma estrictamente controlada. Sin embargo, en muchas células cancerosas, los EGFR se encuentran en abundancia o el proceso biológico de los EGFR que estimula el crecimiento de las células está en continua actividad, permitiendo el crecimiento excesivo e incontrolado de las células cancerosas.

Los EGFR inhibidores bloquean el camino de los EGFR, por lo tanto, detiene el crecimiento celular excesivo mediante la inhibición del proceso de los EGFR dentro de la célula. Se han creado muchos inhibidores de EGFR y se evalúan en la actualidad en experimentos clínicos. El Iressa® es un inhibidor EGFR que se une al EGFR, HER1 y torna los receptores inactivos. Éstos han demostrado una actividad anticancerígena en varios cánceres y aún los experimentos clínicos e investigadores evalúan su potencial total. Debido a que la actividad de algunas líneas celulares HER2-positivo presumiblemente depende de otro receptor HER, incluido el HER1, los investigadores decidieron evaluar los efectos del Iressa® en las células del cáncer de seno HER2-positivo que también presentaban abundancia de HER1. Los resultados de laboratorio indicaron que el Iressa® inhibió el crecimiento celular de las células del cáncer de seno HER2-positivo mejor que el Herceptin® y aún dosis muy bajas del Iressa® parecen producir una actividad anticancerígena significativa en estas células. Estos resultados de laboratorio promovieron la iniciación de experimentos clínicos para evaluar el Iressa® más el Herceptin® en las pacientes con cáncer de seno HER2-positivo. Aunque los detalles exactos del mecanismo a través del cual Iressa® detiene el crecimiento celular HER2-positivo es aún especulativo, las aplicaciones clínicas de este agente en el tratamiento del cáncer de seno parecen promisorias.

Bisfosfonatos: Los bisfosfonatos son una clase de medicamentos que disminuyen la tasa de destrucción ósea en las pacientes con cáncer. Estudios clínicos han demostrado que los bisfosfonatos pueden reducir de manera significativa el número de fracturas que se presentan por el cáncer diseminado al hueso y reduce el dolor asociado al cáncer que lo involucra. Médicos de Alemania también señalaron que las pacientes tratadas con los bisfosfonatos pueden ser menos propensas a exhibir reincidencia del cáncer y sobrevivir más que las pacientes no tratadas con éstos. Los bisfosfonatos pueden disminuir las tasas de reincidencia del cáncer en los huesos y en otras partes del organismo. Los bisfosfonatos pueden representar una nueva herramienta prometedora para mejorar los resultados de las mujeres con el cáncer de seno, por lo que están en evaluación en estudios clínicos.

Terapia fotodinámica: La terapia fotodinámica es un tipo de tratamiento emergente que aún se encuentra en evaluación y refinación en experimentos clínicos y laboratorios. Esta terapia trabaja mediante el uso de un agente fotosensible y luz. El agente fotosensible se compone, por lo general, de una porfirina, que es una sustancia que se presenta de forma natural en el organismo involucrada en una variedad de procesos biológicos. El agente fotosensible se inyecta en la vena de la paciente dos horas antes de la cirugía. Durante este tiempo, el agente recoge de forma selectiva a las células de rápido crecimiento, como las células cancerosas. Durante la cirugía, el médico aplica una luz de cierta longitud de onda a través de una varilla manual directo en el sitio del cáncer y el tejido circundante. La energía de la luz activa el agente fotosensible, provocando la producción de una toxina que se acumula en las células cancerosas y, por último, las elimina.

Investigadores de Nueva York realizaron hace poco un experimento clínico para evaluar los efectos de la terapia fotodinámica con dosis bajas en las mujeres con progresión del cáncer de seno a las paredes torácicas. Todas las pacientes habían fallado con el tratamiento anterior, el cual consistía de quimioterapia, radiación y/ o terapia hormonal para la progresión en las paredes del tórax. Seis meses después de la terapia fotodinámica el 89% de las lesiones tratadas había desaparecido por completo, el 8% mostró un 50% de reducción sin un nuevo crecimiento y sólo el 3% de las lesiones no presentó respuesta. Sólo una lesión (de 102 en total) creció a pesar del tratamiento. Todas las lesiones tratadas sanaron sin intervención médica o quirúrgica sin cicatrices o fribrosis.


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