Exploración y prevención del cáncer gástrico

Exploración y prevención del cáncer gástrico

Prevención y exploración

El interés por la información sobre la prevención del cáncer y sobre las técnicas de exploración en las personas con un alto riesgo de exhibir cáncer crece cada día más. Los médicos, así como el público en general, parecen reconocer que el mejor “tratamiento” para el cáncer es, en primer lugar, prevenir que ocurra o detectarlo temprano, cuando las posibilidades de su tratamiento son mayores.

El cáncer gástrico se caracteriza por la presencia de células cancerosas en los tejidos del estómago, que se localiza en la parte superior del abdomen. El cáncer gástrico es la segunda causa de muerte en el mundo.

La posibilidad de presentar cáncer depende de factores genéticos y no genéticos. El factor genético es un rasgo hereditario incambiable, mientras que uno no genético es una variable en el medio ambiente de la persona que, con frecuencia, puede cambiarse. Entre los factores no genéticos están la dieta, el ejercicio y la exposición a ciertas sustancias presentes en nuestro entorno. Estos factores por lo general se denominan factores ambientales. Algunos factores no genéticos facilitan el cambio que sufren las células de saludables a cancerosas (por ejemplo: la relación entre el hábito de fumar y el cáncer pulmonar), mientras que para otras clases de cáncer no se conocen correlaciones ambientales, pero se sabe que cuentan con una predisposición genética, es decir, que el riesgo de que una persona contraiga cierta clase de cáncer es mayor si un miembro de la familia tiene ese tipo de cáncer.

Factores hereditarios o genéticos

Los investigadores están comenzando a identificar los factores genéticos que contribuyen a la aparición del cáncer gástrico en algunas personas. En especial, se ha asociado en forma directa el gen E-cadherina (CDH1) con un alto riesgo del cáncer gástrico.

El cáncer gástrico difuso hereditario es una forma poco común y fatal del cáncer que puede surgir de mutaciones del gen CDH1. Los padres con esta mutación genética, tienen un 50% de posibilidades de transmitir ésta a su descendencia. Tres de cuatro personas que heredaron esta mutación genética presentarán, a la larga, el cáncer gástrico.

Factores ambientales o no genéticos

Muchos factores de riesgo se asocian con el incremento del riesgo de cáncer gástrico, entre los que se incluyen la infección con la bacteria Helicobacter pylori (H.pylori), fumar, el bajo consumo de grasas y proteínas, una dieta baja en vitaminas A y C y el consumo de alimentos ahumados. La exposición al cancerígeno conocido como ptaquiloside también se asocia con el cáncer gástrico. Además, el bajo consumo de agua y la falta de refrigeración parece contribuir al surgimiento de este cáncer.

H. pylori: La infección con la bacteria Helicobacter pylori (H. pylori) es el factor primario de riesgo asociado al cáncer gástrico. De hecho, se cree que del 85 al 95% de todos los cánceres gástricos es causado por esta infección.

La infección por Helicobacter Pylori (H. pylori) es común y se disemina por medio de alimentos y de agua contaminados con materias fecales. La infección con H.pylori causa una reducción de la producción normal de ácido, una disminución y una pérdida de las células (conocida como atrofia celular) en el estómago. En particular, la atrofia del estómago se considera como una condición precancerosa. Estas condiciones precancerosas causadas por la infección por H. pylori pueden tardar décadas antes de manifestarse en cáncer. A menudo, en las regiones con altas tasas del cáncer gástrico, la gente tiende a presentar un alto índice de infección estomacal por H. pylori, que se exhibe a temprana edad.

Ptaquiloside: En un estudio epidemiológico realizado por investigadores en Mérida, Venezuela, donde existe una tasa alta fuera de lo común de incidencia de cáncer gástrico, se halló una correlación entre la incidencia de este cáncer y la presencia de un helecho con nombre Pteridium spp. Este contiene un componente tóxico para los humanos, conocido como ptaquiloside. En este estudio los investigadores hallaron ptaquiloside en la leche del ganado bovino local que se alimentaba en praderas donde abundaba este helecho. Los investigadores observaron que el riesgo de exhibir cáncer gástrico era 3,6 veces superior en las tierras altas donde este helecho abundaba, en comparación con el estado control vecino.

Prevención

El cáncer es una enfermedad cuya posibilidad de prevención es muy amplia. Dos terceras partes de las muertes por cáncer en los Estados Unidos están relacionadas con el uso del tabaco, la dieta deficiente, la obesidad y la falta de ejercicio. Sin embargo, todavía se menosprecia la posibilidad de prevenir el cáncer mediante cambios en el estilo de vida.

Algunos estudios indican que se puede prevenir el cáncer gástrico mediante la erradicación de la infección por H. pylori.

Se ha demostrado que los antibióticos, los antioxidantes y la aspirina reducen el riesgo del cáncer gástrico debido a que previenen la progresión de las condiciones gástricas precancerosas.

Antibióticos y antioxidantes: Varios investigadores se dirigieron a realizar un estudio en las montañas andinas del departamento de Nariño, Colombia, ya que ésta es una región con una de las tasas más altas de cáncer del estómago en el mundo. En el estudio participaron 631 personas de esta provincia con biopsias de la pared estomacal que mostraban cambios precancerosos. Se asignó a estas personas uno de los ocho tratamientos: 1) antibióticos contra la H. pylori, 2) betacaroteno, 3) betacaroteno con antibióticos, 4) vitamina C, 5) vitamina C con antibiótico, 6) betacaroteno con vitamina C, 7) betacaroteno con vitamina C y antibióticos y 8) un placebo. Se llevó a cabo un seguimiento de seis años, al cabo de los cuales se les practicó otra biopsia de la pared estomacal.

Después de seis años, los investigadores estudiaron si las condiciones precancerosas en estas personas progresaron, regresaron, o no tuvieron cambio. Las personas que recibieron antibióticos contra H. pylori, betacaroteno, vitamina C, o una combinación de cualquiera de estos tratamientos, tuvieron una posibilidad de tres a cinco veces mayor de presentar una regresión de su condición precancerosa que los del placebo.

Los investigadores hallaron que tanto los tratamientos sencillos como los combinados tenían la misma efectividad. Además, concluyeron que sus resultados apoyaban la teoría de que la eliminación de la infección por H. pylori mediante tratamientos con antibióticos o antioxidantes constituye un enfoque promisorio que puede prevenir el surgimiento de este cáncer en poblaciones de alto riesgo.

Aspirina: La aspirina es un medicamento antiinflamatorio no esteroide (NSAID). Por mucho tiempo, los investigadores han especulado que las NSAID reducen el riesgo de la evolución del cáncer gástrico y otros tipos de cáncer. Con el fin de investigar esta teoría, investigadores en Suiza dirigieron un estudio de caso y control con la población de cinco ciudades en el que se entrevistaron a 567 personas con el cáncer gástrico y a 1.165 personas en el grupo de control. En la entrevista, hubo algunas preguntas relacionadas con el uso de analgésicos. Los investigadores hallaron que los usuarios de la aspirina presentaban una moderada reducción del riesgo del cáncer gástrico, en comparación con quienes no la usaban. El riesgo del cáncer gástrico se reducía a medida que se incrementaba el uso de la aspirina. A pesar de que los resultados mostraban una estrecha relación entre la aspirina y el riesgo del cáncer gástrico, ellos no establecieron una relación clara entre los riesgos del cáncer gástrico y los medicamentos NSAID diferentes a la aspirina u otros analgésicos. Los investigadores concluyeron que la aspirina podía desempeñar un papel en la reducción del cáncer gástrico
.

Dieta: La dieta es un área muy propicia para una intervención, individual y colectiva, inmediata en la disminución del riesgo de padecer algún tipo de cáncer. Numerosos estudios proporcionan un caudal de información, con frecuencia contradictoria, sobre los factores perjudiciales y protectores con que cuentan los diferentes alimentos.

Existen evidencias convincentes de que el exceso de grasa en el organismo incrementa de una forma substancial el riesgo de padecer varios tipos de cáncer. Aunque mucha de la información nutricional con relación al cáncer está en contra de una dieta rica en grasa, el verdadero culpable puede ser el exceso de calorías. Los estudios demuestran que existe una ínfima relación, si acaso la hay, entre la grasa del organismo y la composición de grasa de la dieta. Estos estudios muestran que el consumo de un exceso de calorías provenientes de las grasas y de los carbohidratos produce el mismo exceso de grasa en el organismo. La forma ideal de evitar el exceso de grasa en el organismo es limitar el consumo de calorías y/ o equilibrar el consumo calórico con bastante ejercicio.

Sin embargo, es importante limitar el consumo de grasas, puesto que las evidencias aún apoyan la relación que existe entre el cáncer y las grasas poli-insaturadas, saturadas y animales. Los estudios muestran de manera específica que un alto consumo de carnes rojas y productos lácteos puede incrementar el riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer. Como estrategia para cambiar de manera positiva los hábitos alimentarios, puede reemplazar las carnes rojas por el pollo, el pescado, las nueces y las legumbres.

El alto consumo de frutas y vegetales se asocia con la reducción del riesgo de manifestar, al menos, diez diferentes clases de cáncer. Esto puede ser el resultado de factores con potencial de protección, tales como los carotenoides, el ácido fólico, la vitamina C, los flavonoides, los fitoestrógenos y los isotiocianatos, a los que en conjunto se les conoce como antioxidantes.

Existe una fuerte evidencia de que el consumo de alcohol, de moderado a alto, también incrementa el riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer. Una de las razones para explicar esta relación puede ser que el alcohol interfiere con la disponibilidad del ácido fólico. El alcohol combinado con el tabaco crea un riesgo aún mayor de padecer ciertos tipos de cáncer.

Ejercicio: Los altos niveles de actividad física pueden reducir la incidencia de algunos tipos de cáncer. De acuerdo con investigadores de la Universidad de Harvard, si la totalidad de la población incrementara sus niveles de actividad física trotando (o gastando la energía equivalente en otra actividad), por 30 minutos al día, se podría observar una reducción del 15% en la incidencia del cáncer de colon.

Exploración y detección temprana

Para muchos tipos de cáncer, el progreso en las áreas de exploración y tratamiento del cáncer ofrece una mayor posibilidad para la detección temprana y un incremento en las tasas de curación. El término exploración se refiere al empleo regular de ciertos exámenes o pruebas en personas que no presentan ningún síntoma de un cáncer pero que se encuentran bajo alto riesgo de padecerlo. Cuando se dice que las personas se encuentran en alto riesgo de padecer un tipo de cáncer significa que cuentan con ciertas características o se encuentran expuestas a ciertos factores, denominados factores de riesgo, que las hacen más propensas a manifestar ese tipo de cáncer que otras personas que no exhiben esos factores. Los factores de riesgo son distintos para los diferentes tipos de cáncer. Es importante conocer estos factores de riesgo porque: 1) algunos factores de riesgo pueden cambiarse (tal como fumar o los hábitos alimentarios), para así disminuir el riesgo de exhibir el cáncer asociado; y 2) las personas que se encuentran en alto riesgo de manifestar cáncer con frecuencia pueden someterse a una exploración recomendada para el tipo de cáncer. Los investigadores continúan estudiando cuáles son las características o exposiciones que se asocian al incremento del riesgo para varios tipos de cáncer, lo que permite emplearlas en la prevención más efectiva, la detección temprana y las estrategias de tratamiento.

En los Estados Unidos, las tasas del cáncer gástrico están disminuyendo con regularidad; por este motivo, las exploraciones rutinarias para este tipo de cáncer no se están realizando. Sin embargo, en el Japón, el cáncer gástrico todavía es la causa principal de cáncer, el cual representa el 18% de las muertes por cáncer. Los programas masivos de exploración para el cáncer gástrico son más efectivos en estas zonas de alto riesgo, como el Japón. El cáncer gástrico incipiente tiene una alta tasa de curación cuando se extirpa mediante cirugía. En algunos estudios japoneses, un 40% de los nuevos pacientes diagnosticados presenta cáncer incipiente y un 60% de los pacientes participa de forma activa en programas masivos de exploración. En Japón se incluye la gastroscopia en la exploración rutinaria.

Gastroscopia: La gastroscopia es un examen realizado mediante un endoscopio consistente en un tubo flexible que se inserta a través del esófago y permite al médico visualizar, fotografiar y tomar una biopsia (muestra) del cáncer. A todos los pacientes se les realiza una gastroscopia con biopsia para determinar la histología o la apariencia del cáncer bajo el microscopio.


Tipos de Cancer


Sign up for the CancerConnect newsletter

Sign up for our newsletter and receive the latest news and updates about specific types of cancer.

  Close |  Please don't show me this again

Just another Cancercenter.cc site
Facebook Twitter RSS