Cáncer pancreático en la etapa II

Cáncer pancreático en la etapa II

Información general

Después de la extirpación quirúrgica del cáncer pancreático, éste se considera como cáncer en la etapa II si el reporte final de patología muestra que el cáncer sólo se ha diseminado localmente desde el páncreas. El cáncer puede extenderse al duodeno, a los conductos biliares o a la grasa que rodea el páncreas, pero no ha invadido ningún ganglio linfático local y no se detecta en otros sitios del organismo. La mayoría de los cánceres pancreáticos tempranos pueden extirparse mediante cirugía. No obstante, el cáncer pancreático temprano sólo es responsable de una minoría de los casos nuevos diagnosticados. Para ayudar a incrementar la posibilidad de curación, se administra antes de la cirugía una combinación de medicamentos anticancerígenos y/ o terapia con radiación.

Existe una gran variedad de factores que influyen en la decisión de los pacientes para recibir un tratamiento para el cáncer. El propósito del tratamiento puede ser mejorar los síntomas mediante el control local del cáncer, incrementar las posibilidades de curación del paciente o prolongar su vida. Los beneficios que se esperan del tratamiento para el cáncer deben sopesarse con cuidado con respecto a sus riesgos potenciales.

A continuación presentamos información general sobre el tratamiento para el cáncer pancreático en la etapa II. Las circunstancias individuales de su situación y los factores de pronóstico de su tipo de cáncer son lo que influye, a fin de cuentas, en la manera en que estos principios generales de tratamiento se aplican a su situación. La información en este sitio web es una ayuda educativa para usted acerca de las opciones de tratamiento y facilita el proceso de toma de decisión, mutuo o compartido, con el médico oncólogo que lo atiende.

La mayoría de los nuevos tratamientos surge de experimentos clínicos, es decir, de estudios que evalúan la efectividad de los nuevos medicamentos o las estrategias de tratamiento. El progreso de los tratamientos más efectivos para el cáncer requiere la evaluación de nuevas e innovadoras terapias en los pacientes con cáncer. La participación en un experimento clínico puede ofrecerle acceso a mejores tratamientos y a posibilitar el avance de los conocimientos existentes en relación con el tratamiento de este cáncer. Los experimentos clínicos están disponibles para la mayoría de las etapas del cáncer. Los pacientes interesados en participar en estos experimentos deberán evaluar sus riesgos y sus beneficios en conjunto con sus médicos. Para asegurarse de que usted está recibiendo el mejor tratamiento para su tipo de cáncer, es importante estar al tanto de las últimas noticias sobre el cáncer, de forma que tenga conocimiento acerca de los nuevos tratamientos y de los resultados de los experimentos clínicos.

Por lo regular, el mejor manejo del adenocarcinoma del páncreas en la etapa II se realiza mediante la extirpación quirúrgica del cáncer. Dependiendo de las características del cáncer, casi de un 10 a un 35% de los pacientes sobrevivirá y sin reincidencia del cáncer 5 años después de la cirugía y lo más probable es que se encuentre curado. El procedimiento quirúrgico más común es una pancreaticoduodenectomía o procedimiento Whipple, que involucra la extirpación de una parte del páncreas, del duodeno, del estómago y de la vesícula biliar completa. La exactitud del procedimiento quirúrgico puede diferir según la localización y la extensión del cáncer dentro del páncreas. Para obtener mayor información, diríjase a Cirugía y cáncer pancreático.

Terapia adyuvante

A pesar de someterse a la extirpación quirúrgica de todo el cáncer visible, cerca del 60 al 70% de los pacientes con cáncer pancreático en la etapa II experimentará reincidencia de su cáncer. Es importante resaltar que algunos pacientes con la enfermedad en la etapa II presentan pequeñas cantidades del cáncer que no fueron extirpadas con la cirugía, y que están diseminadas fuera del páncreas. Estas células cancerosas se conocen como micrometástasis y no pueden detectarse con ninguna de las pruebas disponibles en la actualidad. Su presencia causa la reincidencia del cáncer después del tratamiento con sólo cirugía. Es necesario un tratamiento efectivo para limpiar las micrometástasis del organismo con el fin de mejorar las tasas de curación logradas con la extirpación quirúrgica del cáncer.

La administración de un tratamiento para el cáncer después de un tratamiento local con cirugía se conoce como terapia “adyuvante”, y puede incluir quimioterapia, terapia con radiación y/ o terapia biológica. La terapia con radiación es un tratamiento local que involucra el uso de rayos X de gran potencia dirigido a las partes del organismo para eliminar las células cancerosas. La quimioterapia es un tratamiento sistémico que se puede administrar para atacar las células cancerosas que se han diseminado más allá del área del tratamiento con radiación, o se puede usar para incrementar la efectividad del tratamiento con radiación en sí mismo. La quimioterapia adyuvante y la terapia con radiación se ha utilizado como tratamiento para los pacientes con cáncer pancreático en la etapa I con el fin de reducir la reincidencia del cáncer. Algunos medicamentos anticancerígenos se administran en conjunto con la terapia con radiación debido a que la eliminación de las células cancerosas puede ser más efectiva con una combinación de tratamientos que sólo con la terapia con radiación. En un período de 5 a 6 semanas, la terapia con radiación se enfoca al área de la cirugía y a los ganglios linfáticos circundantes, donde es más posible la reincidencia del cáncer.

Los resultados de un experimento clínico individual pequeño soportan el uso de la quimioterapia y de la terapia con radiación concurrente después de la extirpación quirúrgica del cáncer pancreático. Este experimento demostró una mejoría de la supervivencia cuando después de la cirugía se usó quimioterapia con 5-FU y terapia con radiación. Después de la cirugía, los pacientes recibieron terapia con radiación de haz externo en el área de la operación y quimioterapia, la cual se continuó hasta por 2 años. Los pacientes tratados con esta quimioterapia adyuvante y con esta estrategia de radiación concurrente presentaron un promedio de supervivencia de 20 meses, en comparación con sólo 10 meses en los pacientes tratados con sólo cirugía. Cerca de 4 años después del tratamiento, la supervivencia sin evidencia de una reincidencia del cáncer fue el doble en los pacientes tratados con quimioterapia adyuvante y terapia con radiación concurrente.

Los resultados de dos experimentos clínicos adicionales realizados por médicos en Europa han dado resultados similares. El primer experimento reportó un promedio de supervivencia de 23 meses cuando se administró la quimioterapia adyuvante después de la cirugía en comparación con 11 meses para la cirugía sola.

En un segundo experimento clínico más grande, los investigadores del European Study Group for Pancreatic Cancer, evaluaron los regímenes adyuvantes en los pacientes con cáncer pancreático en la etapa temprana. En este experimento, 541 pacientes se sometieron a cirugía y luego recibieron quimioterapia y radiación (quimioradiación), quimioterapia sola, o no recibieron tratamiento adyuvante. Los pacientes tratados con la quimioterapia adyuvante sobrevivieron un promedio de 19,7 meses después de la cirugía, en comparación con 14 meses para los pacientes tratados con sólo cirugía. En contraste, los pacientes que se trataron con quimioradiación adyuvante sobrevivieron en promedio 6 meses menos que los pacientes tratados sólo con cirugía. El resultado de ambos experimentos indica que la quimioterapia adyuvante incrementa l
a supervivencia en los pacientes con cáncer pancreático operable y pone en tela de juicio el valor de la terapia con radiación como se administra en la actualidad.

Estrategias para mejorar el tratamiento

El progreso que se ha logrado en el tratamiento del cáncer pancreático es el resultado de mejorar las técnicas quirúrgicas, el surgimiento de tratamientos adyuvantes y la participación en experimentos clínicos. En el futuro, el progreso en el tratamiento del cáncer pancreático se conseguirá de la continua participación en experimentos clínicos apropiados. Existen muchas áreas de exploración activa encaminadas a mejorar el tratamiento del cáncer pancreático en la etapa II.

Nuevos regímenes de tratamiento adyuvante: En la actualidad, se encuentran en curso experimentos clínicos para determinar la mejor estrategia de tratamiento adyuvante y para determinar si es necesario añadir una terapia con radiación a la quimioterapia después de la cirugía.

Quimioterapia adyuvante: Se están probando como terapias adyuvantes muchos medicamentos nuevos para la quimioterapia que puedan eliminar las células cancerosas de forma más efectiva. El Gemzar® se aprobó para el tratamiento del cáncer pancreático avanzado y se está evaluando de forma individual, o en combinación con otros medicamentos nuevos para la quimioterapia con o sin la terapia con radiación, para las etapas tempranas de la enfermedad.

Nuevas modalidades de la terapia con radiación: La terapia con radiación intraoperatoria (IORT, por sus siglas en inglés) es una dosis única de terapia con radiación que se administra de forma directa al área de la cirugía durante la operación. La IORT se realiza con un equipo especial en la sala de cirugía. Durante la IORT, el médico radiólogo puede observar el área tratada y desplazar las estructuras sensibles normales, como el intestino delgado, lejos del haz de radiación. Los resultados de algunos estudios que evaluaron la IORT indican que el cáncer puede reincidir con menos frecuencia en el área de la cirugía.

La terapia con radiación de conformación tridimensional puede precisar el objetivo de la radiación en las áreas donde las células cancerosas pueden localizarse y, por lo tanto, minimiza los efectos secundarios de la radiación a las estructuras normales, como el hígado, el estómago y los riñones. Debido a que muchos pacientes manifiestan áreas de células cancerosas en el hígado, la terapia con radiación de dosis baja dirigida a todo el hígado se ha utilizado en un intento por destruir las células cancerosas.

Atención de apoyo: La atención de apoyo se refiere a los tratamientos diseñados para prevenir y para controlar los efectos secundarios del cáncer y su tratamiento. Estos efectos no sólo causan molestias a los pacientes, sino que pueden obstaculizar la administración óptima de la terapia en las dosis y la periodicidad adecuadas. Para lograr un resultado óptimo del tratamiento y para mejorar la calidad de vida, es imperativo que los efectos secundarios del cáncer y su tratamiento se manejen de forma adecuada. Para obtener mayor información, diríjase a Atención de apoyo.

Infusión de quimioterapia en la vena porta: Debido a que muchos pacientes manifiestan reincidencias del cáncer en el hígado, se ha utilizado el envío de quimioterapia dentro de la sangre que suple al hígado en un intento por erradicar las células cancerosas. Mediante una infusión de quimioterapia por varios días o semanas a través de la vena porta, la quimioterapia se administra de forma directa al cáncer en el hígado. Las células del cáncer parecen ser eliminadas de forma más efectiva. La infusión en la vena porta se está evaluando en experimentos clínicos en muchos centros del cáncer.

Terapia biológica: Las terapias biológicas son sustancias sintetizadas o que se presentan de manera natural que dirigen, facilitan o mejoran las defensas inmunológicas normales del organismo. Las terapias biológicas incluyen interferones, interleucinas, anticuerpos monoclonales y vacunas. En un intento por mejorar las tasas de supervivencia, éstos y otros agentes se están probando solos o en combinación con la quimioterapia en experimentos clínicos.

Pancreaticoduodenectomía extendida: Algunos cirujanos recomiendan el uso de muchas operaciones extensivas del cáncer pancreático para obtener un amplio margen quirúrgico con el fin de extirpar todas las células del cáncer en el área y prevenir las reincidencias en el área de la cirugía. La pancreaticoduodenectomía, regional o extendida, involucra la extirpación de las venas circundantes y una amplia disección de los ganglios linfáticos alrededor del páncreas. Este procedimiento lo han popularizado algunas instituciones en Estados Unidos y cirujanos de Japón. El empleo de la disección extendida del ganglio linfático se está probando en un experimento clínico en el Centro del Cáncer de la Clínica Mayo ( Mayo Clinic Cancer Center).

Cirugía píloro preservativa: Durante una resección Whipple estándar, se extirpa el píloro o “válvula” que controla el vaciado del estómago. Esto puede causar “síndrome de vaciamiento rápido” y dificultar la absorción de nutrientes del tracto gastrointestinal. Mediante la preservación del píloro se puede reducir el síndrome de vaciamiento rápido; sin embargo, es importante que una extirpación quirúrgica adecuada del cáncer no se vea comprometida por este procedimiento.

Terapia neoadyuvante: Muchos medicamentos nuevos para la quimioterapia demuestran una capacidad prometedora para eliminar las células cancerosas en el tratamiento del cáncer pancreático avanzado o reincidente. Estos medicamentos anticancerígenos, incluidos el Gemzar®, Taxotere® y combinaciones de otros agentes anticancerígenos, se encuentran probándose con o sin terapia con radiación en un intento por reducir el cáncer antes de la cirugía.


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