Cáncer pancreático en la etapa IV

Cáncer pancreático en la etapa IV

Información general

El cáncer pancreático se conoce como cáncer en la etapa IV si la evaluación final muestra que el cáncer se ha diseminado a lugares distantes en el organismo, entre los cuales puede estar el hígado, los pulmones u otros sitios, o se ha diseminado a órganos adyacentes como el estómago, el bazo, otras porciones del intestino. Algunas veces esta evaluación no puede hacerse hasta el momento de la cirugía. El cáncer pancreático en la etapa IV por lo general no se puede extirpar con cirugía, sin embargo, se puede realizar un procedimiento intermedio para mejorar el vaciado del estómago y el drenaje de los conductos biliares. Con frecuencia, el cáncer pancreático diagnosticado en esta etapa es difícil de controlar y rara vez es curable.

Existe una gran variedad de factores que influyen en la decisión de los pacientes para recibir un tratamiento para el cáncer. El propósito del tratamiento puede ser mejorar los síntomas mediante el control local del cáncer, incrementar las posibilidades de curación del paciente o prolongar su vida. Los beneficios que se esperan del tratamiento para el cáncer deben sopesarse con cuidado con respecto a sus riesgos potenciales.

A continuación presentamos información general sobre el tratamiento para el cáncer pancreático en la etapa IV. Las circunstancias individuales de su situación y los factores de pronóstico de su tipo de cáncer son lo que influye, a fin de cuentas, en la manera en que estos principios generales de tratamiento se aplican a su situación. La información en este sitio web es una ayuda educativa para usted acerca de las opciones de tratamiento y facilita el proceso de toma de decisión, mutuo o compartido, con el médico oncólogo que lo atiende.

La mayoría de los nuevos tratamientos surge de experimentos clínicos, es decir, de estudios que evalúan la efectividad de los nuevos medicamentos o las estrategias de tratamiento. El progreso de los tratamientos más efectivos para el cáncer requiere la evaluación de nuevas e innovadoras terapias en los pacientes con cáncer. La participación en un experimento clínico puede ofrecerle acceso a mejores tratamientos y a posibilitar el avance de los conocimientos existentes en relación con el tratamiento de este cáncer. Los experimentos clínicos están disponibles para la mayoría de las etapas del cáncer. Los pacientes interesados en participar en estos experimentos deberán evaluar sus riesgos y sus beneficios en conjunto con sus médicos. Para asegurarse de que usted está recibiendo el mejor tratamiento para su tipo de cáncer, es importante estar al tanto de las últimas noticias sobre el cáncer, de forma que tenga conocimiento acerca de los nuevos tratamientos y de los resultados de los experimentos clínicos.

Los pacientes diagnosticados con cáncer pancreático en la etapa IV se pueden dividir en dos grupos grandes. El primer grupo lo conforman los pacientes con la enfermedad localmente confinada que afecta órganos o vasos sanguíneos adyacentes y, por lo tanto, impide la extirpación quirúrgica; estos pacientes presentan cáncer pancreático en la etapa IVA y pueden poner su cáncer “en remisión” por muchos años con un tratamiento agresivo, pero rara vez se curan con las terapias disponibles en la actualidad. Otros pacientes presentan el cáncer diseminado a órganos distantes, por lo general al hígado, lo que constituye cáncer pancreático en la etapa IVB. El manejo de pacientes con esta etapa del cáncer suele enfocarse al control de los síntomas y del dolor causado por el cáncer.

Tratamiento del cáncer pancreático en la etapa IVA localizado

Es posible que el cáncer pancreático no se pueda diagnosticar hasta que haya invadido los órganos adyacentes o los vasos sanguíneos principales. Cuando esto sucede, es poco posible que se pueda extirpar el cáncer con cirugía. Si el paciente presenta ictericia, obstrucción intestinal o dolor, debido al crecimiento del cáncer, se puede realizar un procedimiento quirúrgico para mejorar la calidad de vida del paciente. El tratamiento dirigido al cáncer pancreático puede involucrar la terapia con radiación, la quimioterapia, o ambas. En ocasiones, la extirpación quirúrgica del cáncer es factible. La terapia con radiación es un tratamiento local que utiliza rayos X de gran potencia dirigidos a las células cancerosas en una ubicación específica del organismo. La quimioterapia (medicamentos anticancerígenos) actúa destruyendo las células cancerosas a través del organismo. La quimioterapia también se puede administrar durante la terapia con radiación, eliminando las células cancerosas de forma más efectiva que la radiación sola. Aunque la combinación de quimioterapia y radiación es un tratamiento estándar común, no está claro si la radiación aporta beneficios adicionales a la quimioterapia sola.

Terapia con quimioradiación: Experimentos clínicos realizados por el Gastrointestinal Tumor Study Group (GITSG) demostraron una mejoría en la supervivencia en el número de pacientes que sobrevivieron 2 años después del tratamiento con quimioterapia con fluouracil y radiación, comparado con la terapia con radiación sola. En este estudio clínico anterior del GITSG, publicado en 1983, se administró a los pacientes dosis altas (6.000 rads) de terapia con radiación, dosis bajas (4.000 rads) o altas de radiación combinadas con quimioterapia con fluouracil, o dosis altas de sólo terapia con radiación.

El promedio de duración de la supervivencia fue casi del doble con la adición de la quimioterapia con fluouracil a la radiación. Se administraron dosis más altas de terapia con radiación sola y no mejoraron los resultados. El método óptimo para combinar la quimioterapia con la terapia con radiación aún no se ha definido. La quimioterapia con fluouracil se puede administrar rápido, en unas pocas horas; en forma lenta, en un período de 4 días de infusión continua; o en muchas semanas completas de terapia con radiación mediante una bomba portátil. Ninguna programación de tratamiento con fluouracil demostró resultados superiores a los demás, aunque la terapia con radiación puede ser más efectiva que la infusión prolongada.

El Gemzar® es el primer medicamento de quimioterapia aprobado por la Administración de Drogas y Alimentos para el tratamiento de los pacientes con cáncer pancreático avanzado. El Gemzar® también puede eliminar las células cancerosas más rápido cuando se administra con terapia con radiación. Los resultados de un experimento clínico reciente indican que el Gemzar® más la terapia con radiación local es seguro y puede mejorar la supervivencia en los pacientes con cáncer pancreático avanzado. En este experimento, se administró a los pacientes dosis moderadas de Gemzar® y dosis escalonadas de radiación sólo en el sitio del cáncer original. Después de la terapia, cerca de una tercera parte de los pacientes experimentó una desaparición del cáncer total o parcial y cuatro pacientes aún permanecen sin evidencia de progresión del cáncer a 8, 12, 19 y 22 meses después del tratamiento. Además, no hay evidencia de progresión del cáncer local (en el páncreas) en estos pacientes que lograron una respuesta anticancerígena local. El promedio de supervivencia es de casi un año después del tratamiento, lo cual lo compara favorablemente con otros regímenes de tratamiento. Estos resultados indican que una dosis moderada de Gemzar® combinada con una terapia con radiación administrada en el sitio del cáncer original, puede mejorar la supervivencia de los pacientes con cáncer pancreático avanzado no operable.

Terapia con quimioradiación neoadyuvante: En un esfuerzo por incrementar la posibilidad de extirpación quirúrgica del cáncer, algunos centros del cáncer usarán la terapia con radiación y la quimioterapia para reducir el tamaño del cáncer antes de la cirugía. El empleo de quimioradiación antes de l
a cirugía se conoce como “terapia neoadyuvante”. La disminución parcial del tamaño del cáncer puede permitir la extirpación quirúrgica total de éste. Dependiendo de la extensión del cáncer antes de la terapia neoadyuvante, el éxito de la cirugía puede lograrse en casi la mitad de los pacientes, y algunos de ellos sobreviven sin evidencia de reincidencia del cáncer muchos años después de la cirugía. En el Centro del Cáncer Fox Chase ( Fox Chase Cancer Center), se reportó el resultado de 31 pacientes tratados con terapia e infusión continua de 5-fluouracil y quimioterapia con mitomicina después de la resección quirúrgica. De los 17 pacientes a quienes les fue posible someterse a la resección total, la posibilidad de sobrevivir 3 años después de la cirugía fue de 43%. Se encuentran en curso esfuerzos para determinar la mejor combinación de quimioterapia y radiación que resulte en una máxima reducción del cáncer antes de la cirugía.

Tratamiento del cáncer pancreático en la etapa IVB no localizado (metastásico)

La mayoría de los pacientes con cáncer en la etapa IV presenta una diseminación amplia de la enfermedad que con frecuencia abarca el hígado y otras áreas de la cavidad abdominal. A través del tiempo, el cáncer pancreático metastásico se ha considerado como incurable y los pacientes rara vez sobreviven más de un año. A muchos pacientes se les ofrece el tratamiento con quimioterapia con el propósito de prolongar su supervivencia y aliviar los síntomas del cáncer progresivo. El manejo de algunos pacientes requiere de esfuerzo para reducir el dolor y conservar una buena nutrición. El alivio dolor se puede aliviar mediante la destrucción de los nervios que proveen la sensación en el área alrededor del páncreas, lo cual con frecuencia se logra al inyectar alcohol u otro químico durante la operación abierta del abdomen o por inyección cutánea.

El agente individual de quimioterapia 5-fluouracil, ha sido el enfoque de tratamiento estándar para la mayoría de las malignidades gastrointestinales durante los pasados 30 años. El tratamiento con el régimen de quimioterapia con 5-fluouracil puede producir remisiones (disminuir el tamaño del cáncer), de un 15 a un 25% en los pacientes con cáncer pancreático. Muchos experimentos clínicos han combinado 5-fluouracil con otros medicamentos para la quimioterapia con la esperanza de mejorar la remisión y la supervivencia. Estas combinaciones de regímenes a menudo se asocian con más efectos secundarios, pero no mejoran la supervivencia en comparación con el tratamiento solo con 5-fluouracil.

El Gemzar®, que es el primer medicamento de quimioterapia aprobado por la Administración de Drogas y Alimentos para el tratamiento del cáncer pancreático, ha demostrado en experimentos clínicos bien controlados que mejora la calidad de vida de los pacientes con cáncer pancreático avanzado. En un experimento clínico que comparó el Gemzar® y el 5-fluouracil, el Gemzar® produjo mejoras significativas en los síntomas relacionados con la enfermedad, como también en la prolongación de la supervivencia. El porcentaje de pacientes que sobrevivieron un año después del tratamiento con Gemzar® fue de 18% frente a sólo el 2% de los tratados con 5-fluouracil.

Estrategias para mejorar el tratamiento

Aunque el tratamiento del cáncer pancreático ha progresado, la mayoría de los pacientes aún sucumben al cáncer y se necesitan mejores estrategias de tratamiento. En el futuro, el progreso en el tratamiento del cáncer pancreático se conseguirá de la continua participación en experimentos clínicos apropiados. Existen muchas áreas de exploración activa encaminadas a mejorar el tratamiento del cáncer pancreático.

Nuevos regímenes de quimioterapia: Muchos medicamentos nuevos para la quimioterapia pueden eliminar con efectividad las células del cáncer pancreático y ahora se prueban solos o con la terapia con radiación. Se están evaluando diferentes dosis y programaciones de Gemzar® solo o en combinación de otros agentes de quimioterapia y/ o de la terapia con radiación en los pacientes con cáncer pancreático avanzado.

Investigadores en Austria evaluaron hace poco los efectos al incrementar las dosis y la frecuencia de la administración de Gemzar® en los pacientes con cáncer pancreático. Se administraron a 43 pacientes dosis más altas de las usuales de Gemzar® cada 2 semanas, por 4 meses. La tasa de respuesta fue de 21%, incluida una respuesta completa. En 18 de estos pacientes se estabilizó la enfermedad. El promedio de tiempo que le tomó al cáncer iniciar su progresión de nuevo fue de 5,3 meses. El promedio de supervivencia fue de 9 meses, y la tasa de supervivencia a un año fue de 26,1%. Casi la mitad de los pacientes que presentaban síntomas de la enfermedad experimentó algún alivio de estos síntomas. El tratamiento se toleró bien y el efecto secundario más común fue un bajo conteo sanguíneo. De estos hallazgos se concluye que el Gemzar®, en dosis mayores que la usual cada 2 semanas, es al parecer seguro y más efectivo que las dosis convencionales.

Los resultados de otro experimento clínico reciente indican que la quimioterapia combinada de Gemzar® más Camptosar® mejora la supervivencia de los pacientes con cáncer pancreático avanzado e inoperable. Investigadores de varias instituciones realizaron un experimento clínico evaluando el Gemzar® más el Camptosar® en 45 pacientes con cáncer pancreático avanzado de reciente diagnóstico. Ambos agentes de esta quimioterapia mostraron una actividad anticancerígena cuando se usaron de manera individual en el cáncer pancreático. La tasa de respuesta anticancerígena después de la quimioterapia combinada fue de cerca del 32%. La supervivencia un año después de la terapia fue de 27%. El promedio de supervivencia fue de 5,7 meses. Estos resultados demostraron una mejoría en la supervivencia sobre la terapia con un agente individual, sobre todo en la supervivencia a un año después de la terapia. En un experimento clínico grande, se está comparando en forma directa el Gemzar® más el Camptosar® frente al Gemzar® solo para los pacientes con el cáncer pancreático avanzado.

Anticuerpos monoclonales: Los anticuerpos monoclonales son proteínas que se pueden producir en el laboratorio y están diseñadas para reconocer y unirse a lugares muy específicos en la célula. Esta acción de unión promueve beneficios anticancerígenos mediante la eliminación de los efectos estimulantes de los factores de crecimiento, y estimulando el sistema inmunológico para atacar y eliminar las células cancerosas a las cuales se encuentra unido el anticuerpo monoclonal.

El Herceptin® es un anticuerpo monoclonal que se une a la proteína HER2. Los investigadores de la Universidad de Brown realizaron un experimento para evaluar el Herceptin® más el Gemzar® en los pacientes con el cáncer pancreático avanzado que presentaban una sobre-expresión de HER2. Casi un 72% de los pacientes mostró una respuesta anticancerígena al régimen de tratamiento. Al año después del tratamiento, el 24% de estos pacientes sobrevivía. Estos resultados indican que el Herceptin® más el Gemzar®, parece mejorar la supervivencia en los pacientes con el cáncer pancreático avanzado que presentan sobre-expresión de HER2, comparado con el Gemzar® solo.

Otro anticuerpo monoclonal, el IMC-225, se fija a los receptores del factor de crecimiento epidérmico (EGFR) y, por lo tanto, suprime el crecimiento y la diseminación del cáncer. Investigadores del M.D. Anderson Cancer Center realizaron un experimento clínico reciente para evaluar la combinación de Gemzar® e IMC-225 en 40 pacientes con cáncer pancreático avanzado que presentaban una prueba positiva a la sobre-expresión de EGFR. Al año después del tratamiento, el 32.5% de los pacientes sobrevivía, en comparación con el 18 al 20% de los logros históricos en los pacientes que se trataron sólo con Gemzar®. El promedio de tiempo que los pacientes
no presentaron cáncer fue de 4 meses después del tratamiento, en comparación con 2 meses de lo logrado a través del tiempo en los pacientes que se trataron sólo con Gemzar®. Los resultados de este experimento indican que la adición de IMC-225 al Gemzar® mejora la supervivencia de los pacientes con cáncer pancreático avanzado.

Terapia biológica: Las terapias biológicas son sustancias sintetizadas o que se presentan de manera natural que dirigen, facilitan o mejoran las defensas inmunológicas normales del organismo. Las terapias biológicas incluyen interferones, interleucinas, anticuerpos monoclonales y vacunas. En un intento por mejorar las tasas de supervivencia, éstos y otros agentes se están probando solos o en combinación con la quimioterapia en experimentos clínicos.

Fase I de los experimentos: En la fase I de los experimentos clínicos se continúa la evolución y la evaluación de nuevos medicamentos para la quimioterapia en los pacientes con cáncer avanzado. El propósito de esta fase I de los experimentos es evaluar los nuevos medicamentos con el fin de determinar su seguridad, tolerancia y la mejor forma de administrarlos.

Nuevas modalidades de terapia con radiación: La terapia con radiación intraoperatoria (IORT, por sus siglas en inglés) es una dosis única de terapia con radiación que se administra de forma directa al área de la cirugía durante la operación. La IORT se realiza con un equipo especial en la sala de cirugía. Durante la IORT, el médico radiólogo puede observar el área tratada y desplazar las estructuras sensibles normales, como el intestino delgado, lejos del haz de radiación. Los resultados de algunos estudios que evaluaron la IORT indican que el cáncer puede reincidir con menos frecuencia en el área de la cirugía.

La terapia con radiación de conformación tridimensional puede precisar el objetivo de la radiación en las áreas donde las células cancerosas pueden localizarse y, por lo tanto, minimiza los efectos secundarios de la radiación a las estructuras normales como el hígado, el estómago y los riñones. Debido a que muchos pacientes presentan áreas de células cancerosas en el hígado, la terapia con radiación de dosis baja dirigida a todo el hígado se ha utilizado en un intento por destruir las células cancerosas.

Terapia genética: En la actualidad no existen terapias genéticas aprobadas para el tratamiento del cáncer pancreático. La terapia genética se define como la transferencia de un nuevo material genético dentro de la célula para el beneficio terapéutico. Esto se puede conseguir mediante el reemplazo o la desactivación de un gen disfuncional, o mediante el reemplazo o la adición de un gen funcional dentro de la célula para que funcione con normalidad. Hoy en día se están realizando algunos estudios de terapia genética en los pacientes con cáncer pancreático avanzado. En caso de tener éxito, estas terapias podrían aplicarse a los pacientes con enfermedades en la etapas más tempranas.

Atención de apoyo: La atención de apoyo se refiere a los tratamientos diseñados para prevenir y para controlar los efectos secundarios del cáncer y su tratamiento. Estos efectos colaterales no sólo causan molestias a los pacientes, sino que pueden obstaculizar la administración óptima de la terapia en las dosis y la periodicidad adecuadas. Para lograr un resultado óptimo del tratamiento y para mejorar la calidad de vida, es imperativo que los efectos secundarios del cáncer y su tratamiento se manejen de forma adecuada. Para obtener mayor información, diríjase a Atención de apoyo.


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