Terapia con radiación para el cáncer pancreático

Terapia con radiación para el cáncer pancreático

Información general

La terapia con radiación o radioterapia utiliza rayos de energía de gran potencia para lesionar o eliminar las células cancerosas, previniendo así su crecimiento y división. De forma similar a la cirugía, la terapia con radiación es un tratamiento local utilizado para eliminar o para erradicar tumores visibles. Esta terapia no se suele utilizar para erradicar las células cancerosas que se han diseminado a otras partes del organismo. La terapia con radiación se puede administrar de forma externa o interna. La radiación externa envía rayos de gran potencia directo al sitio del tumor desde una máquina externa al organismo. La radiación interna, o braquiterapia, consiste en implantar una pequeña cantidad de material radioactivo en o cerca del cáncer.

La terapia con radiación es una modalidad de tratamiento importante para los pacientes con cáncer pancreático avanzado, pero rara vez se utiliza sola. Por lo general, el tratamiento óptimo para los pacientes con cáncer pancreático requiere de más de un enfoque terapéutico. Por lo tanto, es importante que los pacientes acudan a un centro médico que pueda ofrecerles múltiples modalidades de tratamiento que incluya radiación oncológica, cirugía, médicos oncólogos, médicos gastroenterólogos y nutricionistas.

La función de la terapia con sólo radiación es limitada en el tratamiento del cáncer pancreático. Esta terapia por lo general se administra con quimioterapia, la cual puede mejorar el promedio de duración de supervivencia para los pacientes con la enfermedad localizada y localmente avanzada.

Terapia con radiación de haz externo

La terapia con radiación se administra al páncreas y a los ganglios linfáticos circundantes desde una máquina externa al organismo llamada acelerador lineal, o desde un depósito blindado que contiene isótopos poderosos, como el cobalto 60. La terapia con radiación de haz externo se administra con mayor frecuencia en conjunto con la quimioterapia. En algunos casos, los pacientes con enfermedades avanzadas se tratan sólo con terapia con radiación como paliativo. La terapia con radiación convencional se administra en un período de 5 a 7 semanas. El Grupo Oncológico de Radioterapia ( Radiation Therapy Oncology Group, RTOG) participa de forma activa para mejorar las técnicas de radioterapia para los pacientes con cáncer pancreático. El RTOG ha evaluado en experimentos clínicos dosis altas de radiación administrada en dos días, como también dosis bajas de irradiación al hígado. Se esperan los resultados de estudios adicionales para determinar si existe una mejoría definitiva con estos nuevos enfoques. Los avances tecnológicos en la planificación de la terapia con radiación, permiten mayor precisión para que la radiación llegue al cáncer.

La terapia con radiación de conformación tridimensional puede precisar el objetivo de la radiación en las áreas donde las células cancerosas pueden localizarse y, además, minimiza los efectos secundarios de la radiación a las estructuras normales como el hígado, el estómago y los riñones. Debido a que muchos pacientes presentan áreas de células cancerosas en el hígado, la terapia con radiación de dosis bajas dirigida a todo el hígado se ha utilizado en un intento por destruir las células cancerosas.

Efectos secundarios de la terapia con radiación

A pesar de que los pacientes no sienten nada cuando reciben la terapia con radiación, los efectos de ésta aparecen gradualmente con el tiempo. Muchos pacientes experimentan fatiga a medida que el tratamiento avanza. También son comunes las deposiciones blandas o la diarrea.

Estrategias para mejorar el tratamiento

Aunque se han logrado algunos progresos en el tratamiento del cáncer pancreático, la mayoría de los pacientes aún sucumbe al cáncer y es claro que se necesitan mejores estrategias de tratamiento. En el futuro, el progreso en el tratamiento del cáncer pancreático se conseguirá de la continua participación en experimentos clínicos apropiados. Existen muchas áreas de exploración activa encaminadas a mejorar el tratamiento del cáncer pancreático.

Terapia neoadyuvante: El empleo de la terapia con radiación y de la quimioterapia para disminuir el cáncer antes de la cirugía se conoce como “terapia neoadyuvante”. Los pacientes con cánceres que están al “límite” de la resección pueden beneficiarse de una reducción parcial del cáncer, la cual proporciona una mayor posibilidad de extirpar el cáncer en su totalidad. La terapia neoadyuvante se ha evaluado en experimentos clínicos para intentar incrementar la probabilidad de extirpar por completo el cáncer con cirugía. Aunque aún no es claro si la terapia neoadyuvante mejora las tasas de supervivencia, existen muchas ventajas potenciales para administrar la terapia neoadyuvante antes de intentar la extirpación quirúrgica del cáncer.

Los efectos secundarios después de la cirugía de extirpación del cáncer pancreático son significativos y pueden retardar la administración de una terapia postoperatoria (adyuvante). Cerca de un 25 a un 33% de los pacientes no puede recibir quimioterapia o un tratamiento con radiación después de la cirugía. Además, algunos pacientes después de la cirugía experimentan un crecimiento rápido del cáncer pancreático (reincidencia). Mediante la administración de una terapia neoadyuvante, es posible que todos los pacientes reciban terapia para sus cánceres, mientras que aquellos pacientes que no cuentan con posibilidades de beneficiarse del tratamiento debido al crecimiento rápido del cáncer, se evitan las complicaciones de la cirugía. Los pacientes que experimentan una regresión del cáncer después de la terapia neoadyuvante tienen mayores posibilidades de que su cáncer remanente sea extirpado en su totalidad con cirugía. En la actualidad, muchos esfuerzos se encuentran en curso para determinar la mejor combinación de quimioterapia y radiación para reducir al máximo el cáncer antes de la cirugía.

Terapia con radiación intraoperatoria (IORT): La terapia con radiación intraoperatoria (IORT, por sus siglas en inglés), es una dosis única de terapia con radiación que se administra de forma directa al área de la cirugía durante la operación. La IORT se realiza con un equipo especial en la sala de cirugía. Durante la IORT, el médico radiólogo puede observar el área tratada y desplazar las estructuras sensibles normales, como el intestino delgado, lejos del haz de radiación. Los resultados de algunos estudios que evaluaron la IORT, señalan que el cáncer puede reincidir con menos frecuencia en el área de la cirugía.

Terapia con radiación de conformación tridimensional: La terapia con radiación de conformación tridimensional puede precisar el objetivo de la radiación en las áreas donde las células cancerosas pueden localizarse y, por lo tanto, minimiza los efectos secundarios de la radiación a las estructuras normales, como el hígado, el estómago y los riñones. Debido a que muchos pacientes exhiben áreas de células cancerosas en el hígado, la terapia con radiación de dosis bajas dirigida a todo el hígado se ha utilizado en un intento por destruir las células cancerosas.

Braquiterapia: La braquiterapia es cuando se ubica un isótopo radioactivo, como el iridio 192, dentro del páncreas o mediante la infusión de otros isótopos unidos a componentes biológicos dentro de la vena.

La ubicación de isótopos dentro del cáncer al momento de la cirugía en los pacientes con la enfermedad avanzada localmente, puede ser efectiva en el control de la diseminación local. También se ha realizado la ubicación de isótopos a través de un laparoscopio en los pacientes externos como paliativo de los síntomas obstructivos con efectos secundarios mínimos.

El fósforo-32 coloidal es una sustancia radioactiva que emite de forma espontánea una rad
iación que puede destruir las células cancerosas. El fósforo-32 coloidal se puede administrar en forma directa dentro del páncreas. Esto permite el envío directo de grandes dosis de radiación de baja energía a las células cancerosas del páncreas sin afectar el resto del organismo. Para maximizar la posibilidad de destruir el cáncer, los médicos han combinado el fósforo-32 coloidal con enfoques de tratamiento estándar para el cáncer pancreático empleando una terapia con radiación de haz externo y quimioterapia. En un reporte se trató con este enfoque a cinco pacientes con cáncer pancreático avanzado localmente e imposible de extraer. La terapia se toleró muy bien y los cinco pacientes tuvieron un retroceso de su cáncer. Tres de ellos aún sobreviven sin progresión del cáncer local por más de 24 meses luego de iniciada la terapia, y un paciente se aproxima a los 36 meses. El fósforo-32 coloidal utilizado en combinación con otras estrategias de tratamiento, puede representar una nueva opción de tratamiento para los pacientes con cáncer pancreático y otros de difícil curación. Sin embargo, serán necesarios estudios clínicos adicionales para determinar la mejor forma de incorporar el fósforo-32 coloidal dentro de los programas de tratamiento.


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