Cáncer rectal en la etapa IV

Cáncer rectal en la etapa IV

Información general

Después de la evaluación clínica del cáncer rectal, éste se conoce como cáncer rectal en la etapa IV o (D) si la evaluación final muestra que el cáncer se diseminó a lugares distantes en el organismo, los cuales pueden incluir el hígado, pulmones, huesos u otros sitios.

Existe una gran variedad de factores que influyen en la decisión de los pacientes para recibir un tratamiento para el cáncer. El propósito del tratamiento puede ser mejorar los síntomas mediante el control local del cáncer, incrementar las posibilidades de curación del paciente o prolongar su vida. Los beneficios que se esperan del tratamiento para el cáncer deben sopesarse con cuidado con respecto a sus riesgos potenciales.

A continuación presentamos información general sobre el tratamiento para el cáncer rectal en la etapa IV. Las circunstancias individuales de su situación y los factores de pronóstico de su tipo de cáncer son lo que influye, a fin de cuentas, en la manera en que estos principios generales de tratamiento se aplican a su situación. La información en este sitio web es una ayuda educativa para usted, acerca de las opciones de tratamiento, y facilita el proceso de toma de decisión, mutuo o compartido, con el médico oncólogo que lo atiende.

La mayoría de los nuevos tratamientos surge de experimentos clínicos, es decir, de estudios que evalúan la efectividad de los nuevos medicamentos o las estrategias de tratamiento. El progreso de los tratamientos más efectivos para el cáncer requiere la evaluación de nuevas e innovadoras terapias en los pacientes con cáncer. La participación en un experimento clínico puede ofrecerle acceso a mejores tratamientos y a posibilitar el avance de los conocimientos existentes en relación con el tratamiento de este cáncer. Los experimentos clínicos están disponibles para la mayoría de las etapas del cáncer. Los pacientes interesados en participar en estos experimentos deberán evaluar sus riesgos y sus beneficios en conjunto con sus médicos. Para asegurarse de que usted está recibiendo el mejor tratamiento para su cáncer, es importante estar al tanto de las últimas noticias sobre el cáncer, de forma que tenga conocimiento acerca de los nuevos tratamientos y de los resultados de los experimentos clínicos.

Los pacientes diagnosticados con cáncer rectal en la etapa IV han presentado pocas opciones de tratamiento. Sin embargo, ciertos pacientes aún se pueden curar del cáncer y otros recibir un gran beneficio paliativo con el tratamiento adicional. Los pacientes con el cáncer rectal en la etapa IV se pueden dividir en dos grupos grandes: aquellos que tienen un cáncer que se localiza en un solo sitio y aquellos que tienen un cáncer muy diseminado.

Tratamiento del cáncer rectal en la etapa IV no localizado

Aunque algunos pacientes presentan un cáncer en un solo sitio que se puede tratar con intención curativa, la mayoría de los pacientes con cáncer rectal en la etapa IV presenta un cáncer inoperable o muy diseminado. A través del tiempo, estos pacientes se han considerado que son incurables y se les ha ofrecido tratamiento con quimioterapia con el propósito de prolongar su supervivencia y aliviar los síntomas del cáncer progresivo.

La quimioterapia con el agente individual 5-fluorouracil con o sin leucovorin fue el enfoque de tratamiento estándar por más de 30 años. Los tratamientos con regímenes de quimioterapia 5-fluorouracil inducen a una remisión o a una reducción del cáncer en el 15 al 45% de los pacientes y a un promedio de supervivencia de los pacientes de cerca de un año a partir del tratamiento. La infusión continua de 5-fluorouracil parece presentar menos toxicidad y provee más beneficios que la terapia con 5-fluorouracil de infusión intermitente rápida. El agente biológico interferón también se puede combinar con 5-fluorouracil y leucovorin y se evaluó en experimentos clínicos. El añadir el interferón no prolonga la supervivencia y puede disminuir la calidad de vida.

Los pacientes que eligen recibir el tratamiento con 5-fluorouracil deben analizar los efectos secundarios potenciales del tratamiento, ya que éstos varían de forma considerable entre los muchos regímenes diferentes de quimioterapia con 5-fluorouracil. En tiempo reciente, muchos medicamentos quimioterapéuticos nuevos han demostrado una capacidad sustancial para eliminar a las células del cáncer rectal en los pacientes con cáncer reincidente. El surgimiento y la exploración de agentes de quimioterapia, múltiples o individuales, como enfoque de tratamiento para los pacientes con cáncer rectal muy diseminado, constituye un área activa de investigación.

El medicamento nuevo de quimioterapia Camptosar®, se comparó con la mejor atención de apoyo disponible en los pacientes con cáncer colorrectal que ya no respondían a la quimioterapia con 5-fluorouracil. En esta comparación directa, los pacientes que recibieron el tratamiento con Camptosar® presentaron 2,6 veces más posibilidades de sobrevivir después de un año del tratamiento. Este estudio clínico estableció al Camptosar® como un tratamiento estándar para los pacientes con cáncer colorrectal que ya no responden al 5-FU.

En tiempo más reciente, investigadores franceses asignaron a 387 pacientes que no se habían tratado antes con cáncer de colon o rectal avanzado para recibir A) fluorouracil y folinato de calcio más Camptosar® o B) fluorouracil y folinato de calcio solo. El resultado mostró una tasa de respuesta de 49% para los pacientes que recibieron Camptosar® y fluorouracil, en comparación con 31% para los pacientes que recibieron sólo fluorouracil. El tiempo para que el cáncer progresara (empezar a crecer de nuevo) también se retardó más en los pacientes que recibieron Camptosar® (6,7 contra 4,4 meses). El promedio de supervivencia fue de 17,4 meses para los pacientes que recibieron Camptosar® y fluorouracil, en comparación con 14,1 meses para aquellos que recibieron sólo fluorouracil. El régimen con Camptosar® presenta más efectos secundarios, sin embargo, todos fueron manejables y reversibles.

Estos hallazgos muestran que las tasas de respuesta en los pacientes que recibieron Camptosar® más fluorouracil/folinato de calcio son superiores a aquellos que recibieron fluorouracil/folinato de calcio solos. Se presentó un modesto incremento en el tiempo que tomaba al cáncer para progresar y la duración de la supervivencia en los pacientes que recibieron Camptosar®. Los investigadores concluyeron que este nuevo régimen se debe considerar como una opción para el tratamiento inicial del cáncer colorrectal avanzado.

Tratamiento del cáncer rectal metastásico en un solo sitio

El cáncer rectal se puede diseminar o hacer metástasis al hígado, pulmón u otro sitio en el organismo. Cuando el sitio de la metástasis es en un solo órgano, como el hígado, los pacientes se pueden beneficiar del tratamiento local dirigido sólo al sitio de la metástasis.

El lugar más común de la metástasis para los pacientes con el cáncer rectal es el hígado. Los pacientes muy seleccionados con áreas aisladas de cáncer rectal se pueden curar si el cáncer primario en el recto y el área aislada del cáncer fuera del recto se pueden extirpar mediante cirugía. Muchos experimentos clínicos han reportado que los pacientes con áreas aisladas del cáncer rectal en el hígado o los pulmones que se extirparon con cirugía se curaron cerca del 25% de los casos. La extirpación quirúrgica se puede realizar con efectos secundarios aceptables en muchos centros comunitarios del cáncer con tasas de mortalidad de casi el 2%.

Terapias dirigidas al hígado

Para los pacientes con la enfermedad confinada al hígado que no son candidatos para cirugía, se han creado enfoques de tratamiento dirigidos al hígado. El objetivo de las terapias dirigidas al hígado es inyectar la quimioterapia directo dentro de la san
gre que suple al hígado, por lo tanto, se administra la quimioterapia directo al cáncer y/ o se bloquea el flujo de sangre al hígado para, además, “secar” a las células del cáncer al impedir que exista el flujo de sangre necesario.

La infusión arterial hepática (HAI, por sus siglas en inglés) se refiere a la quimioterapia que se inyecta directo dentro de la arteria hepática. Este procedimiento presenta la ventaja potencial de administrar dosis altas de terapia anticancerígena directo a las células del cáncer en el hígado, mientras previene los efectos secundarios de la quimioterapia administrada de forma sistemática. Las técnicas que interrumpen el flujo de sangre a las células cancerosas en el hígado pueden simplemente bloquear (quimioembolización) o cerrar la arteria hepática (ligadura de arteria hepática). Estos enfoques de tratamiento dirigidos al hígado son procedimientos muy especializados y cuando se realizan por personas experimentadas en los pacientes muy seleccionados han producido algunos resultados de tratamiento alentadores. Con el fin de que estos procedimientos adquieran un uso amplio, el riesgo y el beneficio de la terapia dirigida al hígado deben exceder al riesgo y al beneficio de la extirpación quirúrgica estándar, de las lesiones aisladas del hígado y la quimioterapia sistémica.

Infusión arterial hepática: La infusión arterial hepática ha sido la estrategia de tratamiento dirigida al hígado de mayor evaluación. El agente de quimioterapia usado con más frecuencia en la infusión de la arteria hepática es el FUdR. En un estudio clínico con los pacientes con cáncer confinado al hígado, se comparó la infusión arterial hepática con el FudR, frente a no realizar el tratamiento adicional. El estudio demostró que los pacientes tratados con infusión arterial hepática sobrevivieron un promedio de 13,5 meses, en comparación con 7,5 meses para los pacientes que no recibieron un tratamiento adicional.

Infusión arterial hepática y quimioterapia sistémica: Cuando el cáncer rectal se ha diseminado al hígado, es posible que el cáncer exista en otra parte del organismo, por tal razón, muchos médicos prefieren la administración de la quimioterapia sistémica sobre la quimioterapia con infusión arterial hepática que se dirige sólo a las células cancerosas en el hígado. Se han hecho muchos estudios clínicos en los pacientes con metástasis de cáncer al hígado para comparar la infusión arterial hepática con el FudR, frente al tratamiento con quimioterapia sistémica con una base de 5-fluorouracil. En un análisis con todos los experimentos juntos se demostró que la infusión arterial hepática produce más tasas de remisión que la quimioterapia sistémica; sin embargo, el promedio general de supervivencia no mejoró de forma significativa. Los pacientes tratados con infusión arterial hepática sobrevivieron un promedio de 16 meses, en comparación con 12 meses para los tratados con quimioterapia sistémica con 5-fluorouracil.

En un experimento clínico se comparó la efectividad de la infusión arterial hepática más la infusión sistémica de quimioterapia, frente a la infusión sistémica de quimioterapia sola. Los médicos asignaron, de manera aleatoria, a 156 pacientes con cáncer colorrectal y los colocaron en dos grupos. Uno de los grupos recibió 6 ciclos de quimioterapia dentro de la arteria hepática y quimioterapia sistémica, mientras que el otro grupo sólo recibió quimioterapia sistémica. Dos años después del tratamiento, el 86% de los pacientes que recibió la combinación de tratamiento con HAI y quimioterapia sistémica sobrevivió, en comparación con el 72% de los pacientes que recibió sólo quimioterapia sistémica. El promedio de supervivencia fue de 72 meses para el tratamiento combinado y de 59 para el tratamiento con la quimioterapia sistémica sola. Sólo el 10% de los pacientes que recibió el tratamiento combinado exhibió reincidencia del cáncer, en comparación con el 60% de los tratados con la quimioterapia sistémica sola. La terapia combinada no condujo a un incremento de la mortalidad.

En resumen, para los pacientes con el cáncer rectal aislado en el hígado que no pueden someterse a una extirpación quirúrgica del cáncer, la infusión arterial hepática mejora las tasas de respuesta y prolonga la supervivencia cuando se compara a no recibir un tratamiento y puede producir una ventaja de supervivencia mínima, cuando se compara con el tratamiento de quimioterapia sistémica con 5-fluoruoracil. Además, la combinación de HAI más quimioterapia sistémica parece ofrecer beneficios adicionales cuando se compara con la HAI o la quimioterapia sistémica sola.

Estrategias para mejorar el tratamiento

Aunque se ha progresado en el tratamiento del cáncer rectal en la etapa IV, la mayoría de los pacientes aún sucumbe al cáncer, por lo que se necesitan mejores estrategias de tratamiento. En el futuro, el progreso en el tratamiento del cáncer rectal se conseguirá de la continua participación en experimentos clínicos apropiados. Hoy en día existen muchas áreas de exploración activa encaminadas a mejorar el tratamiento del cáncer rectal.

Nuevos regímenes de quimioterapia: El surgimiento de los nuevos regímenes de tratamiento de la quimioterapia con múltiples medicamentos, que incorpora terapias nuevas o adicionales para usarse como tratamiento contra el cáncer, constituye un área activa de la investigación clínica. Muchos medicamentos nuevos de quimioterapia presentan una actividad promisoria para el tratamiento del cáncer colorrectal. Se están evaluando en experimentos clínicos el Camptosar® y el Oxaliplatin en combinación con otros medicamentos de quimioterapia y con otras dosis y programas de administración, con la esperanza de mejorar el tratamiento de los pacientes con cáncer rectal.

Agentes orales de quimioterapia: Se están creando muchos agentes nuevos para la quimioterapia que pueden tomarse en forma oral. Los más comunes son las fluoropiramidinas que pueden proporcionar un beneficio igual o mayor que el 5-fluorouracil intravenoso sin requerir administración intravenosa.

Angiogenésis: La angiogénesis, un término científico para la formación de vasos sanguíneos, es crucial en la manifestación del cáncer y otras enfermedades que requieren de la creación de nuevos vasos sanguíneos para suministrarles los nutrientes esenciales para crecer. Las enfermedades que dependen de la angiogénesis forman nuevos vasos sanguíneos mediante el envío de ciertas proteínas, como el VEGF (factor de crecimiento vascular endotelial), que causa la proliferación y la migración de las células endoteliales que se encuentran dentro de los vasos sanguíneos existentes cercanos y secretan enzimas llamadas metaproteinasas de la sustancia intracelular o MMP, las cuales crean una abertura alrededor de la sustancia intracelular, permitiendo que estas células endoteliales formen nuevos vasos sanguíneos que lleguen a la enfermedad.

El factor de crecimiento vascular endotelial (VEGF, por sus siglas en inglés) desempeña una función crucial en el progreso del cáncer estimulando el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos. En esencia, el VEGF estimula al organismo para que proporcione un suministro de sangre al cáncer de reciente manifestación. Los investigadores también crearon un tipo de anticuerpo, una recombinación de anticuerpos monoclonales humanizados llamados rhuMAb VEGF, los cuales inhiben los efectos del VEGF en el organismo. Este anticuerpo monoclonal se está estudiando en los pacientes con cáncer rectal metastásico.

Los investigadores asignaron a 104 pacientes con cáncer metastásico del colon o recto para recibir un tratamiento con sólo fluorouracil y leucovorin o fluorouracil, leucovorin y rhuMAb VEGF. Los resultados indicaron que el 34% de los pacientes que recibió rhuMAb VEGF respondió al tratamiento, en comparación con sólo el 21% que recibió sólo quimioterapia. El tiempo promedio para que el cáncer comenzara a crec
er de nuevo (llamado tiempo de progresión) fue de 6,8 a 7,3 meses en los pacientes que recibieron rhuMAb VEGF y de 5,4 meses en aquellos que recibieron sólo quimioterapia.

El RhuMAb VEGF y otros compuestos de antiangiogénesis se evalúan solos o en combinación con la quimioterapia.

Terapias dirigidas al hígado: Continúa la evolución y el refinamiento de la infusión arterial hepática, quimioembolización y de otras terapias dirigidas al hígado. Para los pacientes con la enfermedad dominante en el hígado, estas estrategias se están utilizando para disminuir el cáncer y aumentar el número de pacientes elegibles para una extirpación quirúrgica del cáncer.

La ablación con radiofrecuencia: La ablación con radiofrecuencia implica el uso de ondas de radio de alta energía que pueden administrarse a través de la piel usando una sonda, casi del tamaño de una aguja, dentro del tumor(es) en el hígado. El médico usa una exploración de imagen como un ultrasonido o una tomografía computarizada TC para guiar la sonda al punto(s) correcto en el hígado. La alta energía de las ondas de radio calientan las células del cáncer de forma que, más tarde, éstas se coagulan y se destruyen. Las ondas de radio también se pueden administrar dentro del tumor como parte del procedimiento quirúrgico. Los investigadores han demostrado que la ablación con radiofrecuencia es segura y efectiva en los tumores del hígado primarios y, en la actualidad, se evalúa esta técnica en los pacientes con metástasis al hígado.

Terapia de modificadores biológicos: Los modificadores de respuesta biológica son sustancias que se presentan de forma natural o sintetizadas que dirigen, facilitan, o mejoran, las defensas inmunológicas normales del organismo. Dentro de éstos, se incluyen los interferones, las interleucinas, las vacunas y los anticuerpos monoclonales. En un intento por mejorar las tasas de supervivencia, se prueban éstos y otros agentes en experimentos clínicos, ya sean solos o en combinación con la quimioterapia.

Anticuerpos monoclonales: Otro enfoque es la administración de un tratamiento adicional dirigido de forma específica a las células cancerosas y así evitar el daño a las células normales. Los anticuerpos monoclonales son un tratamiento que puede localizar las células cancerosas y eliminarlas de forma directa. Se están evaluando los anticuerpos monoclonales, solos o en combinación con la quimioterapia, para determinar si éstos pueden mejorar las tasas de curación.

Vacunas: El uso de vacunas es una estrategia para estimular al sistema inmunológico a atacar a las células cancerosas. Estas células presentan, con frecuencia, ciertas proteínas pequeñas y/ o carbohidratos (antígenos) en su superficie que no presentan las células saludables. En muchas ocasiones, las vacunas están compuestas de estos antígenos específicos que se pueden tomar directo de las células cancerosas del paciente, de las células de otros pacientes o producirlas en el laboratorio. Si estos antígenos se inyectan al paciente, el sistema inmunológico las reconoce como extrañas y atacará a las células cancerosas que presenten el antígeno. Los investigadores evalúan varias estrategias para mejorar la respuesta inmune contra los antígenos inyectados, incluida la combinación de las células inmunológicas del paciente con los antígenos específicos en el laboratorio antes de inyectarlas.

Experimentos Fase I: En la fase I de los experimentos clínicos se continúa la evolución y la evaluación de nuevos medicamentos para la quimioterapia en los pacientes con cáncer reincidente. El propósito de los experimentos en la fase I es evaluar a los nuevos medicamentos con el fin de determinar la mejor forma de administrarlos y determinar si estos medicamentos presentan alguna actividad anticancerígena en los pacientes.


Tipos de Cancer


Sign up for the CancerConnect newsletter

Sign up for our newsletter and receive the latest news and updates about specific types of cancer.

  Close |  Please don't show me this again

Just another Cancercenter.cc site
Facebook Twitter RSS