Cáncer renal en la etapa I

Cáncer renal en la etapa I

Información general

Los pacientes con cáncer de células renales en la etapa I padecen de un cáncer inicial que es menor de 7 centímetros (cerca de 3 pulgadas) de tamaño y se limita al riñón, sin diseminación hacia los ganglios linfáticos o a lugares distantes.

Existe una gran variedad de factores que influyen en la decisión de los pacientes para recibir un tratamiento para el cáncer. El propósito del tratamiento puede ser mejorar los síntomas mediante el control local del cáncer, incrementar las posibilidades de curación del paciente o prolongar su vida. Los beneficios que se esperan del tratamiento para el cáncer deben sopesarse con cuidado con respecto a sus riesgos potenciales.

A continuación presentamos información general sobre el tratamiento para el cáncer de células renales en la etapa I. Las circunstancias individuales de su situación y los factores de pronóstico de su tipo de cáncer son lo que influye, a fin de cuentas, en la manera en que estos principios generales de tratamiento se aplican a su situación. La información en este sitio web es una ayuda educativa para usted acerca de las opciones de tratamiento y facilita el proceso de toma de decisión, mutuo o compartido, con el médico oncólogo que lo atiende.

La mayoría de los nuevos tratamientos surge de experimentos clínicos, es decir, de estudios que evalúan la efectividad de los nuevos medicamentos o las estrategias de tratamiento. El progreso de los tratamientos más efectivos para el cáncer requiere la evaluación de nuevas e innovadoras terapias en los pacientes con cáncer. La participación en un experimento clínico puede ofrecerle acceso a mejores tratamientos y a posibilitar el avance de los conocimientos existentes en relación con el tratamiento de este cáncer. Los experimentos clínicos están disponibles para la mayoría de las etapas del cáncer. Los pacientes interesados en participar en estos experimentos deberán evaluar sus riesgos y sus beneficios en conjunto con sus médicos. Para asegurarse de que usted está recibiendo el mejor tratamiento para su cáncer, es importante estar al tanto de las últimas noticias sobre el cáncer, de forma que tenga conocimiento acerca de los nuevos tratamientos y de los resultados de los experimentos clínicos.

Los pacientes con cáncer de células renales en la etapa I se curan con una extirpación quirúrgica del cáncer. La nefrectomía es un procedimiento que involucra la extirpación total o parcial de los riñones. La nefrectomía radical involucra la extirpación de todo el riñón, la glándula suprarrenal adjunta y el tejido graso que rodea el riñón. Según el tamaño del cáncer, la función del segundo riñón y la preferencia del cirujano y del paciente, el tratamiento estándar para el cáncer de células renales en la etapa I es una nefrectomía parcial o total. La nefrectomía radical es el tratamiento más común y se asocia con una tasa de curación del 90%. Para obtener mayor información, diríjase a Tratamiento quirúrgico del cáncer renal.

Médicos en Suecia hicieron un seguimiento a largo plazo a 89 pacientes con cáncer localizado de células renales, quienes se trataron con una nefrectomía radical. La supervivencia sin cáncer a los 5 años después del tratamiento fue de 91.6%. No se presentaron reincidencias locales del cáncer de células renales. Las complicaciones quirúrgicas se presentaron en el 3% de los pacientes. La mayor causa por la que falló el tratamiento fue por la aparición de metástasis del cáncer de células renales. Ningún paciente tuvo problemas con la función renal después de la cirugía. Estos médicos concluyeron que la nefrectomía radical para el cáncer de células renales localizadas se asociaba con un control local excelente y con tasas altas de supervivencia.

La nefrectomía parcial (cirugía conservadora de nefronas) es un procedimiento que involucra la extirpación de sólo la parte del riñón involucrada con el cáncer y el límite del tejido normal del riñón que rodea el cáncer. La nefrectomía parcial se recomienda siempre cuando el cáncer involucra a ambos riñones, en los pacientes con un solo riñón o en los pacientes con deficiencia renal, los cuales no podrían tolerar la pérdida de todo un riñón. La nefrectomía parcial se evaluó primero en los pacientes con estas características y demostró unos resultados de tratamientos similares a los de la nefrectomía radical en los pacientes con cánceres menores (4 centímetros de tamaño o menos). Para los cánceres mayores, de 4 a 7 centímetros, puede existir una tasa mayor de reincidencia local del cáncer con nefrectomía parcial, en comparación con la radical.

Recientemente, la nefrectomía parcial se empleó para tratar a los pacientes con cánceres pequeños, aún cuando el otro riñón estuviese normal. La explicación es que 1½ riñón funciona mejor que uno. En la mayoría de los estudios clínicos, la nefrectomía parcial no ha causado más complicaciones que la radical. Sin embargo, en algunos estudios hubo mucho riesgo de sangrado después de la nefrectomía parcial. En la actualidad, hay un consenso general con respecto a que los cánceres menores de 4 centímetros (menos de pulgada y media) pueden manejarse de forma adecuada mediante una nefrectomía parcial.

A pesar de que algunos cirujanos creen que todos los pacientes con la enfermedad en la etapa I (cáncer de 7 centímetros o menor) pueden tratarse con una nefrectomía parcial, a otros les preocupa que pueda haber más reincidencia local después de la nefrectomía parcial. Sin embargo, no hay un estudio que documente esto de manera clara ya que el número de pacientes con cánceres entre 4 y 7 centímetros tratados con nefrectomía parcial y comparado con la nefrectomía radical es muy pequeño para apoyar la conclusión.

Hoy en día es muy probable que los pacientes con cánceres entre 4 y 7 centímetros se sometan a una nefrectomía radical si el segundo riñón es normal, a no ser que estén participando en un experimento clínico. Con este tratamiento quirúrgico el paciente debe obtener, al menos, resultados a largo plazo. Durante mucho tiempo, el beneficio de la nefrectomía parcial en los pacientes con el otro riñón normal era teórico ya que no había un estudio que documentara el mejor funcionamiento a largo plazo en los pacientes sometidos a una nefrectomía parcial en comparación con una radical. Sin embargo, un pequeño estudio de la clínica señaló que la nefrectomía parcial es igual de efectiva que la radical, sin mayores efectos secundarios. Se encuentran en curso investigaciones para determinar las mejores opciones de tratamiento.

Estrategias para mejorar el tratamiento

El progreso que se ha logrado en el tratamiento del cáncer renal es el resultado de mejores técnicas quirúrgicas, la creación de tratamientos adyuvantes con quimioterapia y la participación en experimentos clínicos. En el futuro, el progreso en el tratamiento del cáncer renal se conseguirá de la continua participación en experimentos clínicos apropiados. Hoy en día existen muchas áreas de exploración activa encaminadas a mejorar el tratamiento del cáncer renal en la etapa I.

Atención de apoyo: La atención de apoyo se refiere a los tratamientos diseñados para prevenir y controlar los efectos secundarios del cáncer y su tratamiento. Los efectos colaterales no sólo causan molestias a los pacientes, sino que pueden obstaculizar la administración óptima de la terapia en las dosis y la periodicidad adecuadas. Para lograr un resultado óptimo del tratamiento y para mejorar la calidad de vida, es imperativo que los efectos secundarios del cáncer y su tratamiento se manejen de forma adecuada. Para obtener mayor información, diríjase a At
ención de apoyo
.

Cirugía conservadora de nefronas (nefrectomía parcial): El único aspecto sobresaliente con respecto al tratamiento quirúrgico del cáncer de células renales en la etapa I se relaciona con la extensión de la cirugía que se requiere para curar el mayor número de pacientes con preservación de la función renal. Investigaciones recientes indican que la nefrectomía parcial es igual de efectiva a la radical, sin mayores efectos secundarios. Según el más reciente seguimiento de los pacientes tratados en Mayo Clinic entre 1996 y 1999, el 79% de los pacientes sometidos a la nefrectomía parcial no tuvo cáncer, en comparación con el 77% de los sometidos a la nefrectomía radical. Aún más, la incidencia de fallas renales fue sólo del 11% en el grupo de pacientes sometidos a la nefrectomía parcial, en comparación con el 22% del grupo sometido a la nefrectomía radical. Estos resultados sugieren que la nefrectomía parcial es tan beneficiosa como la radical y reduce las posibilidades de fallas renales.

Nefrectomía laparoscópica: La nefrectomía radical laparoscópica es un nuevo tipo de cirugía que es menos extensa e invasiva que la nefrectomía radical típica. Durante la nefrectomía laparoscópica , el cirujano realiza pequeñas incisiones de un centímetro en el abdomen y en las áreas colaterales. Luego, se inserta a través de la incisión un tubo muy pequeño que sostiene una cámara de vídeo para crear una imagen real del interior del organismo del paciente. Esta imagen se proyecta en forma continua en la pantalla de un televisor, de manera que el cirujano pueda realizar toda la cirugía visualizando la pantalla. Al final, la incisión a través de la cual el riñón es extirpado se ensancha para permitir el paso de éste con un contacto mínimo.

Investigadores han evaluado los resultados de 100 pacientes con cáncer de células renales quienes fueron tratados con cirugía laparoscópica en la Fundación Clínica de Cleveland ( Cleveland Clinic Foundation) desde agosto de 1997. Estos pacientes estaban en las etapas T1-T3a con cánceres de un tamaño promedio de 5.2 centímetros. El promedio de tiempo de la cirugía fue de 2.8 horas y el promedio de hospitalización de 1.6 días. Sólo hubo complicaciones significativas en tres pacientes y no hubo muertes durante la cirugía. No se detectó el cáncer en el margen externo de ninguna de las muestras quirúrgicas. Tampoco se presentaron reincidencias locales y sólo hubo una muerte por diseminación distante del cáncer en un promedio de 16 meses después de la cirugía. En respuesta a estos resultados, los médicos de la Fundación Clínica de Cleveland han adoptado la nefrectomía laparoscópica como la atención estándar para los pacientes con una etapa temprana del cáncer en las células renales. Como este procedimiento es efectivo y bien tolerado, los pacientes quienes de otra manera serían excluidos para someterse a una nefrectomía radical, pueden ahora recibir un tratamiento óptimo.

Regímenes de tratamientos adyuvantes: Las áreas del cáncer indetectable fuera del riñón se conocen como micrometástasis. La presencia de estas micrometástasis causa la recaída del cáncer después del tratamiento con cirugía. Por lo tanto, se necesita de un tratamiento efectivo para limpiar al organismo de las micrometástasis con el fin de mejorar las tasas de curación logradas con la extirpación quirúrgica del cáncer. En la actualidad, se encuentran en evaluación aproximaciones de tratamientos adyuvantes, como los modificadores biológicos y las vacunas.

Terapia de modificadores biológicos: Los modificadores de respuesta biológica son sustancias que se presentan de forma natural o sintetizadas que dirigen, facilitan o mejoran las defensas inmunológicas normales del organismo. El objetivo de la terapia biológica es producir un ataque con mediación inmunológica a las células cancerosas. Estos modificadores de respuesta biológica incluyen los interferones, las interleucinas, las vacunas y los anticuerpos monoclonales. En un intento por mejorar las tasas de supervivencia, éstos y otros agentes se prueban en estudios clínicos.

Proleukin® es un modificador de respuesta biológica aprobado para el tratamiento del cáncer avanzado de células renales. Experimentos clínicos señalan que el Proleukin® mejora la supervivencia en los pacientes con este cáncer. Experimentos clínicos evalúan el uso del tratamiento con Proleukin® en los pacientes con las etapas tempranas del cáncer en células renales.

Vacunas: Las vacunas son substancias (antígenos) que, de forma específica, estimulan al sistema inmunológico a reaccionar y a eliminar a las células cancerosas. Las vacunas se producen a partir de una variedad de substancias que casi siempre incluyen las células cancerosas extirpadas del paciente. Entre las dificultades de la preparación de las vacunas está el que las células cancerosas de los pacientes deben procesarse rápido después de la cirugía. Por consiguiente, los pacientes y sus cirujanos deben prepararse con anticipación para asegurarse de que las células cancerosas extirpadas puedan manejarse con propiedad para la preparación de la vacuna.

Las vacunas apenas comienzan a evaluarse en varios cánceres para observar si éstas producen respuestas a los cánceres existentes y para ver si previenen o si retardan la reincidencia de la enfermedad después del tratamiento. En un estudio, se incubaron células dendríticas con células de carcinoma renal y una KLH adyuvante. Cuando estas células se le inyectaron a los pacientes, se pudo detectar una inmunidad específica. En centros de cáncer seleccionados se están empezando a realizar experimentos clínicos con vacunas para los pacientes con el cáncer de células renales.


Tipos de Cancer


Sign up for the CancerConnect newsletter

Sign up for our newsletter and receive the latest news and updates about specific types of cancer.

  Close |  Please don't show me this again

Just another Cancercenter.cc site
Facebook Twitter RSS